T13 reveló el testimonio completo de Ghislain Quiroz, el vecino que confesó el crimen de Mariana Sepúlveda, desaparecida en 2008.
“No dormía en la pieza, porque estaba maldita.” Con esa frase, Ghislain Jesús Quiroz Carrizo (42) describió ante Carabineros cómo vivió durante años con los restos de Mariana Sepúlveda enterrados bajo el piso de su dormitorio. El crudo testimonio del hombre que confesó el crimen de la joven desaparecida en 2008 fue revelado este fin de semana por T13, apenas horas después de que la justicia lo dejara en libertad por prescripción del delito.
El caso, que conmociona al país, tiene a la familia de Mariana consternada y a la Fiscalía preparando la apelación que puede interponer desde este lunes.
La confesión: “La asesiné brutalmente y la enterré en mi pieza”
Quiroz se presentó el domingo 6 de septiembre en la Quinta Comisaría de Conchalí asegurando que quería confesar. En su relato, sostuvo que mantenía una relación amorosa oculta con Mariana —algo que la familia ha negado categóricamente— y que aquella mañana del 29 de agosto de 2008 la hizo ingresar a su domicilio.
“Ella entró caminando a la casa y yo tenía mucha rabia, entonces la tomé apenas cruzó la puerta con mucha ira y rabia y la arrastré, la llevé hasta la pieza y la asesiné brutalmente”, declaró.
Sobre lo que vino después, su testimonio es estremecedor: “Cuando la asesiné brutalmente ella se apagó y se murió. Cavé un hoyo muy profundo y la enterré en mi pieza debajo del piso, y no dormía en la pieza, porque estaba maldita”.
Cinco años después, en 2013, habría desenterrado los restos: “La tomé, la eché a una bolsa, la cargué y saqué a la basura, y pasó el camión y se la llevó con la evidencia, porque no podía con la pena”, contó.
Según su propia explicación, la decisión de confesar estuvo motivada por su estado de salud: “Hoy se cumplen 18 años que la asesiné. Quiero el perdón de la familia y de los amigos, porque nos vamos a morir y siento que me voy a morir”, afirmó.
Cabe precisar que la confesión, por sí sola, no basta para condenar a una persona: el Código Procesal Penal exige antecedentes que la corroboren. En las excavaciones realizadas en el inmueble se encontró una pequeña muestra ósea cuyo origen aún se desconoce, y el fiscal Marcelo Cabrera aseguró contar con “información mucho más fundada que nos permite corroborar sus dichos con otros antecedentes”.
¿Por qué quedó libre un asesino confeso?
El viernes 11 de septiembre, Quiroz fue formalizado por homicidio calificado, exhumación ilegal e inhumación ilegal, y el Séptimo Juzgado de Garantía decretó su internación provisoria al constatar una “capacidad cognitiva reducida”. Pero esa misma tarde todo cambió.
Un informe de la PDI confirmó que Quiroz nunca salió de Chile en estos 18 años. El dato es clave por la prescripción penal: el homicidio calificado prescribe a los 15 años —por tener asignada la pena máxima— y ese plazo se duplica si el imputado residió en el extranjero. Como no hubo registros de salida del país, la jueza decretó de oficio el sobreseimiento total y definitivo: los 18 años transcurridos superaban el plazo legal para perseguirlo.
La defensa lo confirmó: “El paso del tiempo es una realidad que no se puede desconocer, es un hecho objetivo”, señaló el abogado Daniel Cabezas. Quiroz fue liberado esa misma noche desde Santiago 1.
La batalla que viene: apelación y el argumento de la exhumación
La Fiscalía Centro Norte ya anunció que impugnará la resolución, recurso que puede interponer desde este lunes 14 de septiembre. Y la querella de la familia tiene un argumento central: la exhumación ilegal.
“Está dejando un argumento tremendamente importante de lado y es el hecho de la exhumación ilegal del cuerpo de Mariana”, cuestionó la abogada Fabiola Aliante, representante de los Sepúlveda. La tesis es que ese delito —cometido en 2013, según el propio relato de Quiroz— tendría un cómputo de prescripción distinto y posterior.
Los padres de Mariana no esconden su indignación. “Supuestamente este tipo iba a estar 60 días internado para que esto se aclarara. Ahora se termina todo: al librar a esta persona no hay pruebas, no hay nada, entonces no se podrá seguir investigando esto. Es una burla lo que están haciendo”, denunció Luis Sepúlveda, quien acusó premura de la magistrada en la audiencia.
Su madre, Marta León, mantiene además dos dudas intactas: que la versión de la relación amorosa es “inventada por él” y que el crimen no habría sido obra de una sola persona. “Hay cosas que a mí no me caben, no me cuadran en la cabeza. No creo que sea solamente una persona”, sostuvo.
En medio del dolor cruzado, el hijo de Quiroz se acercó a la familia para pedir perdón: “No puede cargar con la culpa de su papá”, señaló.
Por qué no es femicidio y qué es la “Ley Mariana”
Una de las preguntas repetidas estos días es por qué el crimen no se persigue como femicidio, figura que no prescribe de igual modo. La respuesta es cronológica: el delito ocurrió en 2008, dos años antes de que el femicidio se tipificara en Chile (Ley 20.480, de 2010), y las leyes penales no pueden aplicarse retroactivamente.
“Si este hecho hubiese ocurrido el día de hoy, podríamos estar mirándolo jurídicamente como un femicidio”, explicó la directora de la Unidad Especializada de Género de la Fiscalía Nacional, Ivonne Sepúlveda.
Precisamente, la desaparición de Mariana inspiró el proyecto conocido como “Ley Mariana”, que se tramita en el Congreso y busca hacer imprescriptibles los delitos contra personas desaparecidas. Aunque se apruebe, no alcanzaría a este caso: las nuevas normas solo regirían para delitos futuros.

