Impacto en Rancagua: Hombre tenia mal olor en su brazo y termino con amputación de la extremidad

Paciente del Hospital Regional de Rancagua alertó extraños síntomas tras una fractura: la justicia tomó una decisión clave.

Hospital Regional de Rancagua: fachada del centro asistencial de la Región de O'Higgins

Un hombre llegó al Hospital Regional de Rancagua con una fractura en su brazo derecho. Nadie imaginó que ese accidente, aparentemente simple, terminaría en un fallo judicial histórico para la Región de O’Higgins.

Tras la lesión, el equipo médico decidió intervenir la extremidad. Para recuperar la movilidad, le insertaron un perno y material óseo. Sin embargo, algo salió mal.

Con el paso de las semanas, el paciente comenzó a sentir fuertes dolores. Volvió una y otra vez al centro asistencial. Incluso advirtió algo insólito: percibía un mal olor que salía desde su propio brazo.

Las alarmas que el Hospital Regional de Rancagua ignoró

Según estableció la justicia, el hombre no recibió respuestas a la altura. Pese a sus quejas, los médicos le explicaron que la expulsión del perno y del material óseo era “una circunstancia normal”.

El paciente, sin conocimientos de medicina, llegó a grabar con su celular uno de los controles. Ese registro fue clave para el tribunal: demostró que el deterioro no era reciente ni aislado.

“Fue el propio demandante, carente de conocimientos técnicos en medicina, quien hizo presente al facultativo tratante el mal estado de su extremidad y los fenómenos anormales que observaba en ella, como un mal olor”, señala la sentencia de la Corte de Apelaciones de Rancagua.

La respuesta médica, agrega el fallo, “indujo al actor a entender que lo que ocurría formaba parte de la evolución esperable de su tratamiento, por lo que continuó soportando los intensos dolores que presentaba”.

Infección grave y una decisión extrema

Meses después, la verdad salió a la luz. El hombre tenía una grave infección que avanzaba por su cuerpo. La única solución posible fue la amputación de su brazo dominante.

El golpe fue doble. Antes de los hechos, el afectado trabajaba como temporero en labores agrícolas, una actividad eminentemente física donde sus extremidades lo eran todo.

Fallo contra el Hospital Regional de Rancagua: $60 millones

En fallo unánime, la Tercera Sala del tribunal de alzada confirmó la condena por falta de servicio contra el Servicio de Salud O’Higgins, del cual depende el recinto. La sentencia de primera instancia fue dictada por el Segundo Juzgado Civil de Rancagua.

El tribunal elevó la indemnización por daño moral de $40 millones a $60 millones, un aumento del 50 por ciento.

“La pérdida, precisamente, de su brazo dominante importa una afectación que excede las dificultades ordinarias asociadas a la amputación, pues incide directamente en las actividades que constituían su medio habitual de desenvolvimiento laboral y personal”, explicaron los ministros.

La Corte también descartó la tesis del servicio de salud, que apuntaba a una eventual responsabilidad del propio paciente por falta de adherencia al tratamiento. Eso, dijeron, no desvirtúa la negligencia.

El caso se suma a otros cuestionamientos que ha enfrentado la red asistencial regional, fiscalizada por el Ministerio de Salud, y deja un precedente sobre el deber de escuchar a los pacientes.

Lo que comenzó como una fractura en el Hospital Regional de Rancagua terminó cambiando para siempre la vida de un trabajador. La justicia, al menos, le dio la razón.