Se enredó solito: Squella llamó a no politizar la muerte de un carabinero y le recordaron lo que pidieron sus propios compañeros

Arturo Squella abrió un debate tras sus dichos sobre carabineros y antiguas solicitudes de renuncia hechas por Republicanos.

Arturo Squella durante una actividad pública, en medio del debate político por seguridad y Carabineros.

Arturo Squella quedó en el centro de una nueva discusión política luego de asegurar que no recordaba solicitudes de salida de autoridades asociadas a la muerte de funcionarios de Carabineros durante administraciones anteriores.

La declaración surgió tras el fallecimiento del sargento segundo Jaime Ariel Urrea Burgos en Quilleco. Desde la oposición respondieron recordando episodios ocurridos durante el gobierno de Gabriel Boric, cuando dirigentes republicanos sí solicitaron renuncias o destituciones en medio de ataques contra policías.

Squella reaccionó posteriormente y planteó una diferencia: aseguró que aquellas peticiones apuntaban, desde la perspectiva de su sector, a cuestionamientos sobre la gestión de seguridad y no a responsabilizar directamente a las autoridades por las muertes.

Arturo Squella llamó a no politizar la muerte de Jaime Urrea

El presidente del Partido Republicano abordó el tema durante una entrevista con ADN Hoy.

La conversación se produjo después de la muerte del sargento Jaime Urrea, quien recibió un disparo durante un procedimiento por violencia intrafamiliar en Quilleco.

En ese contexto, Arturo Squella sostuvo:

“No hay que politizar la muerte de un funcionario policial. No recuerdo que antes alguien pidiera la cabeza de una autoridad por la muerte de un carabinero”.

El senador también planteó que el episodio debía abrir una discusión más amplia sobre las herramientas con que cuenta el Estado para enfrentar la delincuencia.

Durante la entrevista defendió además mayores certezas para el actuar policial y destacó la tramitación de las Reglas del Uso de la Fuerza.

Una solicitud de renuncia después del ataque con granada de 2023

Las declaraciones generaron respuestas debido a episodios ocurridos durante la administración anterior.

Uno de ellos se produjo el 16 de noviembre de 2023, después de que una funcionaria de Carabineros resultara gravemente herida tras ser atacada con una granada en Pedro Aguirre Cerda.

En aquella oportunidad, diputados del Partido Republicano solicitaron la salida de la entonces ministra del Interior, Carolina Tohá.

El diputado José Carlos Meza publicó directamente el planteamiento de la bancada en su sitio oficial.

“Le pedimos la renuncia de la ministra Carolina Tohá”, señaló Meza.

El parlamentario justificó esa solicitud argumentando una crisis de seguridad y cuestionando la conducción de la cartera.

El también entonces diputado republicano Luis Fernando Sánchez sostuvo que las autoridades del Ministerio del Interior debían salir “sí o sí”.

En ese caso, la funcionaria policial sobrevivió al ataque. La petición de salida estuvo vinculada públicamente a las críticas republicanas sobre la gestión de seguridad que siguieron al episodio.

Arturo Squella enfrentó también el recuerdo del caso Cañete

Otro antecedente apareció después del asesinato de tres carabineros en Cañete, ocurrido el 27 de abril de 2024.

Las víctimas fueron Sergio Arévalo, Misael Vidal y Carlos Cisterna, funcionarios de la Cuarta Comisaría de Control de Orden Público de Los Álamos.

Tras conocerse el crimen, José Antonio Kast, entonces líder del Partido Republicano, pidió al Presidente Gabriel Boric remover a integrantes de su equipo de seguridad.

Su planteamiento fue:

“El Presidente tiene que hoy día también destituir a su equipo de seguridad”.

Kast mencionó específicamente a Carolina Tohá, Manuel Monsalve y Eduardo Vergara.

En aquel momento sostuvo que ninguno de ellos debía continuar después de los hechos ocurridos en la provincia de Arauco.

La solicitud quedó registrada públicamente durante la reacción política que siguió al triple asesinato.

Martín Arrau también pidió la salida del equipo de seguridad

En ese mismo contexto apareció otra declaración que volvió a circular este lunes.

Martín Arrau, actualmente ministro de Seguridad Pública del gobierno de José Antonio Kast, escribió en abril de 2024:

“Todo el equipo de seguridad de Gabriel Boric debe renunciar”.

La publicación fue realizada también después del asesinato de los tres funcionarios en Cañete.

Estos antecedentes fueron utilizados este lunes por figuras de la actual oposición para cuestionar las declaraciones realizadas por Squella.

La discusión, sin embargo, también abrió una diferencia sobre cómo interpretar aquellas solicitudes: si estaban vinculadas directamente a las muertes policiales o si respondían principalmente a una evaluación política más amplia sobre la conducción de seguridad.

La oposición reaccionó a las declaraciones de Arturo Squella

Distintos parlamentarios y exautoridades salieron a recordar públicamente aquellos episodios.

Entre ellos estuvo la senadora Beatriz Sánchez, quien compartió un registro de la petición formulada por Kast después del caso de Cañete.

También reaccionaron legisladores como Gonzalo Winter y Lorena Fríes, quienes cuestionaron que ahora se planteara que este tipo de solicitudes no se había producido anteriormente.

El exministro del Interior Álvaro Elizalde se sumó posteriormente a la controversia y recordó las posiciones que Republicanos sostuvo cuando estaba en la oposición.

Esas críticas corresponden a las interpretaciones realizadas por representantes de la oposición sobre los dichos de Squella y los antecedentes políticos de años anteriores.

Arturo Squella respondió y explicó la diferencia que establece

El timonel republicano contestó posteriormente mediante X y defendió las solicitudes formuladas durante la administración de Boric.

“Se pedía la destitución por la incompetencia de la ministra y su equipo. Se pedía la destitución, porque las autoridades de ese entonces, poco antes de asumir sus cargos, fomentaban el odio contra nuestras policías, los perseguían judicialmente por hacer su trabajo… y lo siguen haciendo”, sostuvo.

De esta manera, Squella planteó que, desde su perspectiva, aquellas peticiones se explicaban por cuestionamientos a la gestión de las autoridades y no porque su sector les atribuyera responsabilidad directa por las muertes o ataques contra funcionarios.

El senador agregó:

“Hoy los carabineros saben que cuentan con el máximo respaldo del gobierno y lo valoran profundamente”.

Esta afirmación corresponde a la evaluación política realizada por el propio dirigente sobre la relación entre la actual administración y Carabineros.

Squella cerró con un mensaje dirigido a la oposición

La respuesta terminó con un nuevo cuestionamiento hacia sectores opositores.

“Seguiremos avanzando en proteger a nuestras policías pese a que la izquierda que usted representa hace todo lo posible por restarle atribuciones y debilitar a la institución”, expresó.

Así, la discusión terminó desplazándose desde la declaración inicial hacia una comparación entre la forma en que oficialismo y oposición han reaccionado ante ataques contra funcionarios policiales en distintos gobiernos.

Qué muestran los antecedentes que volvieron al debate

Los registros públicos muestran que durante el gobierno de Gabriel Boric existieron solicitudes de renuncia o destitución formuladas por dirigentes republicanos en el contexto de ataques graves y asesinatos de carabineros.

Al mismo tiempo, sus autores justificaron esas solicitudes mediante críticas a la política de seguridad, la gestión de las autoridades y la respuesta gubernamental frente a la delincuencia.

Arturo Squella sostiene ahora que esa distinción es relevante y que aquellas peticiones no equivalían a responsabilizar directamente a una autoridad por la muerte de un funcionario.

La oposición, en cambio, ha utilizado esos mismos registros para cuestionar la comparación planteada por el senador.

La controversia continúa así centrada en la interpretación política de esos antecedentes, mientras el fallecimiento del sargento Jaime Urrea permanece bajo investigación judicial y Carabineros desarrolla sus ceremonias institucionales de despedida.