Chile busca adquirir radares meteorológicos: ¿qué son y cómo ayudarían frente a nuevas tormentas?
Germán Codina confirmó que impulsa la compra de radares meteorológicos para Santiago tras el tornado: qué son y cuándo llegarían.
El delegado presidencial de la Región Metropolitana, Germán Codina, confirmó este miércoles que impulsa la compra de radares meteorológicos para anticiparse a fenómenos climáticos extremos. El anuncio llega tras el aluvión en Las Condes y el tornado que golpeó a Estación Central este martes.
Según los expertos consultados por la autoridad, este equipamiento podría entregar entre una y dos horas de anticipación con información más asertiva para tomar decisiones de emergencia.
Radares meteorológicos: la propuesta de Codina tras el tornado
Codina formalizó la propuesta este martes, durante el Comité de Gestión del Riesgo de Desastres (Cogrid) realizado en la noche en Senapred. La idea, explicó en una entrevista con radio Cooperativa, es darles a los organismos técnicos y de emergencia tiempo suficiente para evaluar las consecuencias y emitir alertas con mayor anticipación.
“Lo que indican los expertos de Meteorología es que el radar pudiera dar cerca de dos horas -entre una hora y dos horas previas- de información más asertiva”.
También confirmó que este mismo miércoles sostendrá una reunión con equipos de la Dirección Meteorológica para avanzar en un acuerdo entre la Delegación Presidencial, el Gobierno Regional y la DMC.
Radares meteorológicos: costo y financiamiento
El costo estimado de cada radar ronda los $800 millones. Para financiar la adquisición, Codina pidió al gobernador regional, Claudio Orrego, hacer uso de un mecanismo constitucional de emergencia:
“Le solicité al gobernador hacer uso del 2% que permite la Constitución para utilizar en emergencia frente a circunstancias de esta naturaleza y, por lo tanto, podríamos tener allí la fuente de financiamiento para adquirir estos radares meteorológicos”.
El recurso estaría amparado en la declaración de emergencia decretada por el Ejecutivo por la corriente de El Niño. Sobre el esfuerzo, el delegado fue enfático:
“Estoy poniendo todo de mi parte para tratar de conseguir fuentes de financiamiento que nos permitan adquirir esos radares meteorológicos que puedan darles más certeza a las autoridades para tomar decisiones”.
Cómo funcionan los radares meteorológicos
Los radares meteorológicos emiten ondas electromagnéticas que interactúan con gotas de lluvia, partículas de hielo y otros elementos de la atmósfera. Cuando las señales regresan al equipo, es posible estimar dónde se producen las precipitaciones, con qué intensidad y hacia dónde se desplazan.
Su gran ventaja es detectar fenómenos localizados que los modelos meteorológicos tradicionales no logran identificar con precisión. Por eso son clave en eventos súbitos como nubes tornádicas o nubes estacionarias.
La tecnología ya está incorporada en países de la región como Brasil, Argentina y México.
El antecedente: Chile sin red de radares y el plan del Gobierno
La propuesta regional se suma a una iniciativa del propio Ejecutivo. El 12 de octubre, el subsecretario del Interior, Máximo Pavez, confirmó que el Gobierno evalúa retomar un proyecto pendiente desde administraciones anteriores para adquirir estos equipos, según consignó T13. Pavez advirtió que se trata de una inversión grande, porque se necesitan varios radares, y proyectó su avance para el próximo año.
El déficit es de larga data: Chile no cuenta con una red moderna de radares meteorológicos, una carencia que expertos y comunicadores volvieron a cuestionar tras el aluvión de San Carlos de Apoquindo, el 9 de octubre.
La respuesta de Senapred y el diagnóstico urbano
Desde La Moneda, la directora de Senapred, Alicia Cebrián, defendió el monitoreo de los últimos eventos. Según consignó Cooperativa, la autoridad explicó que el evento se concentró en pocas horas y en un lugar acotado: “un evento súbito; no a que no haya estado monitoreado”. Cebrián, sin embargo, descartó que los radares sean suficientes por sí solos.
Codina, por su parte, evitó repartir culpas y prefirió mirar adelante: “Más que ponerme a buscar culpables o empezar a criticar hacia atrás, me interesa solucionar el futuro”.
Y fue más allá en el diagnóstico: “Es evidente que tenemos una ciudad que adolece de muchos problemas de planificación”. Mencionó viviendas instaladas en antiguas quebradas y sectores que aún no cuentan con sumideros de aguas lluvias, cuya construcción consideró poco probable en el corto plazo.
Con la reunión con la Dirección Meteorológica en curso este miércoles, los radares meteorológicos quedan un paso más cerca. El siguiente escenario es el Gobierno Regional: si aprueba el uso del 2% de emergencia, Santiago podría sumar en los próximos meses su primer radar propio, en medio de una primavera que Senapred anticipa con inestabilidad durante las próximas semanas.