“El Banco Central ya lo había advertido”: Álvaro García rompe el silencio y lo que revela sobre las AFP estremece a los chilenos
Las AFP enfrentan críticas del exministro Álvaro García por millonarias inversiones y advertencias previas del Banco Central.
Las AFP enfrentan nuevos cuestionamientos por las millonarias pérdidas de valor registradas en inversiones vinculadas a las tasas de interés de Estados Unidos. Esta vez, el exministro de Economía Álvaro García criticó las decisiones de las administradoras y apuntó a una advertencia que el Banco Central había realizado meses antes.
La controversia surgió después de conocerse que determinados contratos financieros de los fondos de pensiones alcanzaron una valorización negativa de US$7.700 millones. El antecedente encendió las alarmas por su eventual impacto sobre los ahorros previsionales.
Sin embargo, García puso el énfasis en otro aspecto de la situación: las señales de riesgo que, a su juicio, las administradoras debieron considerar antes de mantener estas operaciones.
Álvaro García cuestiona duramente las decisiones de las AFP
En conversación con CNN Chile, el exministro de Economía y Energía abordó el deterioro de las inversiones previsionales y las responsabilidades detrás de este resultado.
García calificó como “completamente imprudentes” los riesgos asumidos por las administradoras en operaciones relacionadas con las tasas estadounidenses.
Su principal cuestionamiento apuntó a que estas decisiones se mantuvieron pese a las advertencias sobre la exposición financiera del sistema.
“Es insólito que las Administradoras de Fondos de Pensiones, frente a esa sugerencia tan directa del Banco Central, no hubieran tomado los debidos resguardos”, cuestionó.
El exsecretario de Estado sostuvo que las AFP debieron adoptar medidas preventivas para reducir su exposición ante eventuales movimientos adversos de las tasas de interés.
Su crítica también abrió preguntas sobre la supervisión de las inversiones y el control de riesgos aplicado a los recursos de los afiliados.
¿Qué había advertido el Banco Central sobre las AFP?
Uno de los antecedentes centrales de la polémica corresponde al Informe de Estabilidad Financiera del segundo semestre de 2025.
El Banco Central de Chile advirtió entonces sobre los riesgos asociados a un deterioro de las condiciones financieras internacionales.
El documento, publicado en noviembre de ese año, identificó una mayor exposición de inversionistas institucionales a movimientos de tasas de interés de largo plazo.
En particular, explicó que los fondos de pensiones habían aumentado la duración de sus portafolios mediante derivados de tasas de interés en dólares.
Esta exposición podía aumentar la sensibilidad de determinadas inversiones frente a cambios en los mercados internacionales.
El organismo también alertó sobre las consecuencias que podrían generar nuevas alzas de tasas estadounidenses para el mercado financiero chileno.
Sin embargo, el informe no establece por sí solo que las administradoras hayan incumplido una norma o cometido una infracción.
Precisamente, uno de los puntos pendientes es determinar si las medidas adoptadas posteriormente resultaron suficientes para enfrentar los riesgos identificados.
Las AFP y los US$7.700 millones que encendieron las alarmas
La controversia se originó después de que Bloomberg informara sobre el deterioro de contratos financieros utilizados por los fondos de pensiones chilenos.
Estas operaciones estaban vinculadas con las tasas de interés estadounidenses y podían beneficiarse de determinados movimientos del mercado.
Sin embargo, las tasas evolucionaron en una dirección desfavorable para esas posiciones, provocando importantes cambios en su valorización.
Según los antecedentes difundidos, los contratos registraban una valorización positiva cercana a US$1.400 millones un año antes.
En septiembre de 2026, esa posición había pasado a una valorización negativa de aproximadamente US$7.700 millones.
La diferencia refleja un cambio considerable en el valor de mercado de las operaciones financieras.
No obstante, es fundamental distinguir esta cifra de una pérdida completamente materializada.
Una valorización negativa puede representar obligaciones económicas potenciales o resultados de mercado de contratos que permanecen abiertos.
Por eso, sin conocer el detalle de las operaciones cerradas, sus compensaciones y los pagos realizados, no es posible afirmar que todo ese monto se haya convertido en una pérdida definitiva.
Álvaro García advierte sobre quienes están próximos a jubilar
El exministro también manifestó preocupación por el efecto que la caída de los fondos conservadores puede tener sobre los trabajadores.
Su advertencia se concentró especialmente en los afiliados que mantienen ahorros en los fondos D y E.
Estas alternativas suelen tener mayor participación de instrumentos de renta fija, aunque también enfrentan riesgos asociados a las variaciones de tasas.
El problema resulta especialmente sensible para quienes se encuentran próximos a pensionarse y disponen de menos tiempo para enfrentar períodos de rentabilidad negativa.
“Esos son años de cotización”, enfatizó García al dimensionar la importancia que pueden tener estos resultados para los trabajadores.
Su planteamiento apuntó a que las consecuencias de una decisión de inversión terminan reflejándose en el valor de los ahorros previsionales.
Sin embargo, el efecto sobre cada afiliado depende de factores como el fondo elegido, el saldo acumulado y el momento en que comience a utilizar sus recursos.
¿Cuánto han perdido los fondos D y E durante 2026?
Las cifras oficiales de rentabilidad permiten dimensionar las dificultades que enfrentan los multifondos más conservadores.
De acuerdo con los antecedentes de la Superintendencia de Pensiones, entre enero y septiembre de 2026 el Fondo E acumuló una caída real de 10,39%.
Por su parte, el Fondo D registró una rentabilidad real negativa de 6,38% durante el mismo período.
El desempeño del conjunto de los multifondos fue el siguiente:
- Fondo A: rentabilidad real acumulada de 8,61%.
- Fondo B: rentabilidad real acumulada de 5,26%.
- Fondo C: rentabilidad real acumulada de -1,50%.
- Fondo D: rentabilidad real acumulada de -6,38%.
- Fondo E: rentabilidad real acumulada de -10,39%.
Solo durante septiembre, el Fondo E retrocedió un 4,92%, profundizando su resultado negativo del año.
Estas rentabilidades corresponden a variaciones reales, calculadas considerando el efecto de la inflación.
La clasificación conservadora de un fondo no significa que esté protegido contra todas las pérdidas.
Cuando aumentan las tasas de interés, determinados bonos e instrumentos de renta fija pueden perder valor, afectando la rentabilidad de los portafolios.
¿Por qué las inversiones de las AFP pueden perder valor?
Para comprender la situación, resulta necesario considerar cómo funcionan los instrumentos relacionados con tasas de interés.
Las administradoras pueden utilizar contratos derivados para modificar la exposición de sus inversiones o administrar determinados riesgos financieros.
Uno de esos instrumentos corresponde a los swaps de tasas, mediante los cuales dos partes intercambian flujos financieros bajo condiciones previamente acordadas.
Estas operaciones pueden generar ganancias o pérdidas dependiendo de cómo evolucionen las tasas del mercado.
Cuando las condiciones financieras cambian de manera desfavorable, el valor de los contratos puede disminuir considerablemente.
Además, determinadas operaciones pueden exigir garantías adicionales para mantener abiertas las posiciones.
El uso de derivados no constituye necesariamente una conducta irregular. Sin embargo, exige controles adecuados de exposición, liquidez y concentración.
Por eso, la discusión actual se concentra en determinar si las administradoras asumieron riesgos compatibles con los objetivos de los fondos que gestionan.
El debate por la responsabilidad de las AFP y su fiscalización
Las declaraciones de García también reactivaron la discusión sobre el papel que cumplen las instituciones encargadas de supervisar los ahorros previsionales.
Las AFP tienen la responsabilidad de administrar los recursos de los afiliados conforme a las reglas de inversión y gestión de riesgos vigentes.
Por su parte, la Superintendencia de Pensiones debe fiscalizar el cumplimiento de la normativa y supervisar el funcionamiento del sistema.
Desde las administradoras han defendido que las inversiones deben evaluarse con una perspectiva de largo plazo.
También han recordado que los instrumentos derivados forman parte de las herramientas utilizadas habitualmente por inversionistas institucionales.
Sin embargo, una estrategia de largo plazo no elimina la necesidad de controlar posibles pérdidas ni garantiza resultados positivos.
El punto central de la controversia será establecer qué riesgos estaban identificados, qué decisiones adoptaron las AFP y cómo actuó el organismo fiscalizador.
De esta manera, las críticas de Álvaro García dejan abierta una discusión que afecta directamente la confianza en las AFP: cómo proteger los ahorros destinados a financiar las futuras pensiones frente a movimientos adversos de los mercados financieros.