“Estamos caminando hacia un abismo”: Marcelo Lagos enciende las alarmas con inquietante advertencia para Chile

Marcelo Lagos advierte sobre el cambio climático en Chile y plantea medidas urgentes para enfrentar los desastres.

Marcelo Lagos durante una intervención pública sobre los riesgos naturales y los desafíos del cambio climático en Chile.

Marcelo Lagos lanzó una seria advertencia sobre la preparación de Chile frente al cambio climático. El geógrafo cuestionó la falta de medidas preventivas y alertó sobre las consecuencias de continuar construyendo viviendas e infraestructura en sectores expuestos a desastres naturales.

En conversación con el programa Turno, el académico analizó las emergencias que han afectado al país durante 2026. Además, planteó la necesidad de cambiar la forma en que se planifican las ciudades y se administran los riesgos.

Su diagnóstico apunta a un problema que considera urgente: Chile enfrenta amenazas cada vez más complejas, pero las respuestas institucionales y territoriales no avanzan al ritmo necesario.

Marcelo Lagos lanza una dura advertencia por el cambio climático

El especialista manifestó su preocupación por la falta de avances frente al deterioro ambiental y cuestionó la confianza excesiva en eventuales soluciones tecnológicas.

“Estamos atrasadísimos y estamos caminando hacia un abismo. Pensamos que va a llegar, no sé, para los que creen en Elon Musk, un botón, una vacuna o algún modelo numérico que nos va a salvar”, advirtió.

Con estas palabras, Lagos apuntó a la necesidad de adoptar decisiones concretas, en lugar de esperar que futuras tecnologías resuelvan los problemas ambientales.

El geógrafo también mencionó el aumento de las emisiones de dióxido de carbono, el consumo de combustibles fósiles y la generación de basura.

A su juicio, estos indicadores muestran que las actividades humanas siguen ejerciendo una presión importante sobre los ecosistemas.

El problema adquiere especial relevancia en Chile, donde las inundaciones, los aluviones y otros fenómenos naturales han dejado en evidencia la vulnerabilidad de distintos territorios.

El sobregiro ecológico que preocupa a Marcelo Lagos

Uno de los antecedentes mencionados por el especialista corresponde al denominado sobregiro ecológico, un indicador relacionado con el consumo de recursos naturales.

Chile alcanzó esta fecha el 7 de mayo de 2026, diez días antes que durante el año anterior.

Según los cálculos de Global Footprint Network, el país se convirtió por séptimo año consecutivo en el primero de Latinoamérica en alcanzar este indicador.

La fecha representa el momento en que se agotaría la capacidad anual de regeneración del planeta si toda la humanidad mantuviera el mismo nivel de consumo de la población chilena.

La estimación indica que serían necesarios aproximadamente 2,9 planetas Tierra para sostener ese ritmo de consumo a escala mundial.

Este resultado no significa que los recursos naturales desaparecieran físicamente el 7 de mayo. Se trata de una medición de la presión del consumo sobre la capacidad regenerativa del planeta.

El antecedente refuerza la preocupación de Lagos sobre la necesidad de revisar los patrones de producción, consumo y desarrollo.

Marcelo Lagos cuestiona la respuesta política ante la crisis climática

Durante la conversación, el académico también abordó el papel de las autoridades y la importancia de mantener políticas de adaptación frente a los fenómenos extremos.

En ese contexto, formuló críticas hacia determinados gobiernos y sectores políticos por su posición frente al cambio climático.

“Más encima, con gobiernos de ultraderecha que no creen en estos temas o no les prestan atención. Por lo tanto, se pueden hacer cosas, pero ya estamos atrasados”, expresó.

La afirmación corresponde a su evaluación política sobre las prioridades de algunos gobiernos y la urgencia de implementar medidas ambientales.

Para el especialista, las soluciones requieren decisiones sostenidas, recursos y coordinación entre distintas instituciones.

La discusión también involucra la capacidad de los organismos públicos para identificar amenazas antes de que se transformen en emergencias.

Las obras que propone Marcelo Lagos para reducir los desastres

Una parte importante de su intervención estuvo dedicada a las medidas necesarias para reducir la exposición de las comunidades.

El geógrafo explicó que no basta con reaccionar después de una inundación o un aluvión. También resulta fundamental intervenir los territorios antes de que ocurran estos episodios.

“Hay que hacer obras de mitigación estructural sustantivas, y esto implica fortalecer todo lo que son enrocados, evidentemente, decantadores, bosques de mitigación y particularmente soluciones basadas en la naturaleza, porque tienen múltiples beneficios”, señaló.

Estas alternativas buscan disminuir los efectos de determinados peligros mediante infraestructura y medidas de protección ambiental.

Entre ellas se encuentran las obras destinadas a controlar el desplazamiento de materiales, proteger cauces y reducir la exposición de sectores habitados.

Sin embargo, Lagos advirtió que las soluciones físicas deben complementarse con cambios en la planificación de las ciudades.

“Pero, paralelamente, también necesitamos obras de mitigación no estructural. Y eso implica planificación territorial, que en el papel diga que aquí no puedes vivir, que aquí tiene que haber bajas densidades, que hay que fortalecer las áreas verdes. Y, por tanto, eso implica leyes, normas, fiscalización, profesionales éticos y un modelo de desarrollo económico que acompañe eso”, sostuvo.

Su propuesta apunta a evitar que nuevas construcciones aumenten la exposición de las personas a inundaciones, remociones en masa y otras amenazas.

 

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¿Cómo saber si una vivienda está ubicada en una zona de riesgo?

La preocupación por la ubicación de viviendas e infraestructura también cuenta con herramientas oficiales que permiten consultar determinadas amenazas.

El Visor Chile Preparado de SENAPRED permite revisar la exposición de sectores específicos frente a tsunamis, incendios forestales y actividad volcánica.

Para utilizarlo, las personas pueden ingresar una dirección, comuna o ciudad y consultar la información disponible para el lugar.

La plataforma también muestra vías de evacuación, áreas de seguridad y otros antecedentes que ayudan a elaborar planes familiares de emergencia.

Sin embargo, el visor no cubre todas las amenazas naturales. Para riesgos como inundaciones fluviales o remociones en masa, se requieren antecedentes técnicos adicionales.

Por otra parte, SENAPRED dispone de mapas de amenaza que deben incorporarse a los instrumentos de planificación territorial, conforme a la Ley 21.364.

Estas herramientas permiten identificar sectores expuestos y orientar decisiones relacionadas con la construcción y el desarrollo urbano.

El ejemplo de las dunas de Concón y las zonas expuestas

Para explicar las consecuencias de una planificación insuficiente, Lagos mencionó las construcciones levantadas sobre las dunas de Concón.

El sector ha enfrentado episodios de socavones que generaron preocupación por la estabilidad del terreno y la seguridad de sus habitantes.

El especialista utilizó ese caso para cuestionar las decisiones que permiten desarrollar proyectos inmobiliarios en áreas con amenazas conocidas.

En su análisis, el actual modelo económico constantemente “crea riesgo de desastre”, pese a los esfuerzos posteriores para reducir la vulnerabilidad.

También advirtió sobre la presencia de viviendas sociales y estructuras esenciales en lugares expuestos a peligros naturales.

Entre los ejemplos mencionó instalaciones utilizadas por instituciones como la Teletón, cuya continuidad operativa puede resultar especialmente importante durante emergencias.

Además, sostuvo que Chile enfrenta dificultades económicas, técnicas y políticas para trasladar asentamientos completos hacia zonas más seguras.

Por ello, considera fundamental impedir que las decisiones actuales generen nuevos riesgos para las próximas generaciones.

Marcelo Lagos pide prepararse para fenómenos cada vez más extremos

En la parte final de su reflexión, el geógrafo insistió en que la prevención debe convertirse en una prioridad transversal.

“Por lo tanto, todos tienen que converger hacia reducir el riesgo, hacia adaptarnos, porque hoy día diseñamos y vivimos, ciertamente, para lo que sabemos. Pero lo que sabemos no nos puede hacer daño. Lo que nos hace daño es todo esto que nadie está viendo”, indicó.

El académico planteó que muchas normas e infraestructuras se construyen considerando los registros históricos disponibles.

Sin embargo, los episodios excepcionales pueden superar esos parámetros y provocar consecuencias que no estaban previstas.

“Porque para lo que sabemos nos preparamos: los caudales que conocemos, las lluvias que conocemos, los vientos que conocemos. Generalmente, todo eso está normado. Pero lo excepcional, el dato anómalo, raro, esa cosa que se exacerba en un contexto de El Niño, en este caso, y la emergencia climática, necesita urgencia en su mirada”, concluyó.

Su llamado apunta a fortalecer la prevención, mejorar las normas de construcción y considerar escenarios meteorológicos más exigentes en la planificación territorial.

Así, la advertencia de Marcelo Lagos instala una discusión sobre el futuro de Chile: cómo reducir la exposición a los desastres y avanzar hacia un desarrollo que incorpore los riesgos del cambio climático antes de que ocurran nuevas emergencias.