Alerta por nuevo sistema frontal en Chile: pronostican el arribo del cuarto río atmosférico de octubre

Nuevo sistema frontal en Chile: experto advierte próximas lluvias y explica las zonas que podrían resultar afectadas.

Nubes de tormenta sobre una ciudad chilena ante el pronóstico de un nuevo sistema frontal en Chile durante octubre.

Un nuevo sistema frontal en Chile amenaza con dejar otra ronda de precipitaciones durante la próxima semana. El pronóstico llega después de las intensas tormentas eléctricas y granizadas que afectaron a Santiago y otras ciudades del país durante octubre.

El climatólogo Roberto Rondanelli, director del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR2), anticipó un nuevo episodio de inestabilidad atmosférica. El fenómeno podría extenderse por varias regiones y aumentar los registros de lluvia de un mes extraordinario.

En conversación con Tu Nuevo ADN, de Radio ADN, el investigador explicó las condiciones que favorecerían el regreso de las precipitaciones y abordó las causas científicas de las recientes tormentas.

Nuevo sistema frontal en Chile: ¿cuándo comenzarían las lluvias?

Según el análisis de Rondanelli, los modelos meteorológicos proyectan un nuevo evento de precipitaciones entre el lunes 19 y el jueves 22 de octubre.

El especialista indicó que el fenómeno estaría asociado al cuarto río atmosférico del mes, acompañado por una nueva baja segregada.

Este escenario favorecería el ingreso de humedad y condiciones de inestabilidad en una extensa zona del territorio nacional.

La proyección contempla precipitaciones desde la Región de Coquimbo hasta Los Lagos, aunque su intensidad podría variar considerablemente entre localidades.

Además, Rondanelli explicó que el sistema tendría características predominantemente frías, por lo que todavía resulta necesario determinar cómo se distribuirán las precipitaciones.

La principal incertidumbre está relacionada con la posibilidad de que el evento presente lluvias frontales tradicionales o tormentas localizadas.

¿Cuántos milímetros de lluvia podrían caer en Santiago?

Uno de los antecedentes que más llama la atención corresponde al volumen de agua previsto para la Región Metropolitana.

De acuerdo con los modelos internacionales revisados por Rondanelli, Santiago podría acumular entre 10 y 50 milímetros de lluvia durante el período comprendido entre el lunes y el jueves.

Sin embargo, este rango representa una proyección y no significa que todas las comunas recibirán la misma cantidad de precipitaciones.

Las diferencias dependerán de la trayectoria del sistema, la presencia de nubosidad convectiva y la ubicación de los sectores más afectados.

Una revisión adicional del pronóstico para Santiago, realizada el 15 de octubre, también contempla posibilidades de lluvia entre el lunes 19 y el miércoles 21.

Para el jueves 22, esa actualización muestra una probabilidad mucho menor de precipitaciones, lo que refleja las diferencias que pueden existir entre los modelos.

Por ello, los acumulados anunciados deben considerarse estimaciones sujetas a cambios durante los próximos días.

Las regiones que podrían enfrentar el nuevo sistema frontal en Chile

El fenómeno proyectado abarcaría una amplia extensión del centro y sur del país.

Entre las regiones comprendidas dentro del área general de influencia se encuentran:

  • Coquimbo y Valparaíso: posibilidad de precipitaciones en sectores donde avance la inestabilidad.
  • Región Metropolitana: lluvias con acumulados que dependerán de la evolución del sistema.
  • O’Higgins y Maule: condiciones favorables para nuevas precipitaciones.
  • Ñuble y Biobío: probabilidad de lluvias asociadas al avance de la perturbación.
  • La Araucanía, Los Ríos y Los Lagos: ingreso de humedad y precipitaciones de intensidad variable.

Esta distribución corresponde al alcance general señalado por el especialista y no constituye una alerta meteorológica oficial para todas esas regiones.

Los organismos encargados del monitoreo deberán precisar las zonas y los horarios de mayor intensidad conforme se acerque el evento.

¿Qué es un río atmosférico y por qué puede provocar lluvias intensas?

Los ríos atmosféricos son extensas franjas de la atmósfera que transportan grandes cantidades de vapor de agua desde zonas oceánicas.

Cuando esa humedad alcanza el continente y encuentra condiciones favorables, puede transformarse en precipitaciones abundantes.

En Chile, la interacción con la cordillera y otros factores atmosféricos puede intensificar las lluvias en determinadas localidades.

Sin embargo, la presencia de un río atmosférico no implica automáticamente un temporal extremo. Sus efectos dependen de la intensidad del transporte de humedad y de las condiciones meteorológicas.

En esta oportunidad, Rondanelli también anticipó la presencia de una baja segregada, fenómeno que puede generar inestabilidad y favorecer lluvias localizadas.

La combinación de ambos factores explica parte de la atención que ha despertado el pronóstico para la próxima semana.

Roberto Rondanelli explica las violentas tormentas en Santiago

Durante la entrevista, el director del CR2 también analizó las tormentas que recientemente afectaron a la capital.

El científico atribuyó el fenómeno a una potente baja segregada, capaz de producir precipitaciones intensas en períodos muy breves.

En comunas como Providencia y Ñuñoa, algunos pluviómetros ciudadanos registraron hasta 60 milímetros de lluvia en aproximadamente una hora.

La intensidad de estas precipitaciones ayuda a explicar las inundaciones y los daños observados en diferentes sectores.

El episodio también abrió espacio a rumores sobre una supuesta intervención humana para provocar las tormentas.

Frente a esas versiones, Rondanelli descartó la capacidad de las tecnologías actuales para generar fenómenos de semejante magnitud.

“no hay geoingeniería capaz de modificar una tormenta ni siquiera a una escala pequeña”, afirmó el climatólogo.

El investigador explicó que la siembra de nubes tiene efectos limitados, mientras otras propuestas de modificación climática continúan siendo experimentales o teóricas.

En consecuencia, no existe evidencia científica que respalde las teorías que atribuyen estas tormentas al proyecto HAARP o a una manipulación deliberada del tiempo.

El antecedente del aluvión que afectó a Las Condes

La preocupación por las próximas precipitaciones también tiene relación con las emergencias registradas durante octubre.

Un ejemplo ocurrió el 8 de octubre, cuando un aluvión descendió por quebrada Honda, en el sector de San Carlos de Apoquindo.

Un análisis científico de la Universidad de Chile, elaborado por investigadores del CR2 y otras instituciones, examinó las características de aquella emergencia.

El estudio describió cómo el flujo de barro, rocas y otros materiales alcanzó sectores urbanizados de la comuna de Las Condes.

Los investigadores destacaron la importancia de comprender las condiciones que favorecen estos fenómenos para mejorar la prevención.

Sin embargo, este antecedente no significa que el próximo sistema frontal vaya a provocar un nuevo aluvión.

El riesgo dependerá de la intensidad de las lluvias, las condiciones del terreno y los avisos que emitan los organismos técnicos.

¿Qué se recomienda ante las nuevas precipitaciones?

Frente a la posibilidad de otro episodio de lluvias, resulta fundamental seguir las actualizaciones de los organismos oficiales.

La Dirección Meteorológica de Chile puede emitir avisos o alertas conforme evolucionen las condiciones atmosféricas.

Por su parte, SENAPRED coordina medidas preventivas y recomendaciones cuando existen amenazas que puedan afectar a la población.

Entre las principales precauciones se encuentran evitar quebradas y cauces durante lluvias intensas, mantener despejados los sistemas de evacuación de aguas y no atravesar sectores inundados.

También es importante mantenerse informado mediante canales oficiales, especialmente si se anuncian tormentas eléctricas o precipitaciones fuertes en períodos breves.

Así, el nuevo sistema frontal en Chile mantiene la atención sobre la evolución del tiempo entre el 19 y el 22 de octubre, en un mes marcado por fenómenos meteorológicos poco habituales.

La magnitud definitiva del evento dependerá de las próximas actualizaciones del pronóstico y de la trayectoria que adopte el sistema sobre el territorio nacional.