“Termina poniendo la…”: Mara Sedini rompe el silencio tras salir del Gobierno y destapa el gran error de José Antonio Kast

Mara Sedini cuestionó el diseño comunicacional del Gobierno tras el nombramiento de Gonzalo Arenas en la Segegob. La discusión también apunta a las funciones de las autoridades del gabinete.

Un hombre de cabello canoso, con traje y una banda tricolor, aparece a la izquierda; a la derecha, una mujer de cabello largo y chaqueta negra está sentada en un estudio.

Mara Sedini cuestionó el diseño comunicacional del Gobierno de José Antonio Kast tras el nombramiento de Gonzalo Arenas como subsecretario de la Secretaría General de Gobierno (Segegob) y nuevo vocero. La exvocera planteó que el debate va más allá de quién ocupa el cargo.

Mara Sedini apunta a la estrategia del Gobierno

En una conversación con Radio Biobío, Sedini sostuvo que la vocería necesita una estructura política y comunicacional clara. A su juicio, cambiar a una autoridad no resolvería por sí solo las dificultades del Ejecutivo para comunicar sus decisiones.

“El tema hoy día no tiene que ver necesariamente con el vocero (…) Antes de salir frente a cualquier micrófono tiene que existir una estrategia, prioridades, diagnósticos, coordinación entre ministerios y, obviamente, una conducción política clara”

Mara Sedini, en declaraciones a Radio Biobío

La exvocera agregó que una planificación débil puede dejar al portavoz a cargo de responder por problemas que corresponden a otras áreas del Gobierno.

“Si esa estructura no funciona, el vocero termina enfrentando problemas que no le corresponden y termina poniendo la cara”

Mara Sedini, en declaraciones a Radio Biobío

El rol de Claudio Alvarado en el cuestionamiento

La crítica también se dirigió al esquema que reunía en Claudio Alvarado la jefatura de gabinete y tareas de vocería. Sedini planteó que ambas funciones pueden exigir objetivos políticos distintos: una busca acumular capital político y la otra lo expone al responder públicamente.

“En el fondo, el ministro del Interior es alguien que tiene que acumular capital político (…) y el vocero es alguien que gasta su capital político (…). Es por eso que finalmente yo creo que al gobierno se le provocó un problema porque tenía un biministro que tenía que jugar roles contradictorios con el capital político que tenía”

Mara Sedini, en declaraciones a Radio Biobío

En ese marco, la exvocera describió un desgaste asociado a una comunicación centrada en contestar preguntas, en vez de instalar las prioridades del Ejecutivo.

“Los voceros están saliendo a contestar preguntas en vez de a plantear los lineamientos del gobierno y eso al final para el vocero es muy desgastante”

Mara Sedini, en declaraciones a Radio Biobío

Qué cambia con la llegada de Gonzalo Arenas

El nombramiento de Arenas fue anunciado el 21 de octubre. Reemplazará a José Francisco Lagos, quien dejará la subsecretaría y seguirá colaborando con el Presidente. Arenas asumirá la vocería desde la Segegob.

El cambio mantiene la función de portavoz en una subsecretaría y vincula la coordinación comunicacional con el Ministerio del Interior. La discusión política, por tanto, no se limita al relevo: también considera qué atribuciones tendrá Arenas para coordinar los mensajes de las distintas carteras.

En el oficialismo se han valorado la experiencia política de Arenas y, a la vez, han surgido reparos sobre mantener la vocería en manos de un subsecretario, en lugar de asignarla a un ministro dedicado exclusivamente a esa labor. Esa diferencia refleja el debate sobre el rango y la capacidad de coordinación que requiere el puesto.

Mara Sedini y el desafío de coordinar al gabinete

Arenas es abogado y doctor en Historia. Fue diputado por La Araucanía entre 2006 y 2014, y luego trabajó en áreas vinculadas a asuntos indígenas, la Secretaría General de la Presidencia y el Ministerio del Interior. Antes de su nombramiento, ejercía como decano de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad San Sebastián.

Su llegada pone a prueba el diseño que Sedini cuestiona: la coordinación entre ministerios, la definición de prioridades y la conducción política de los mensajes. El alcance efectivo de sus atribuciones permitirá observar cómo el Gobierno responde a ese desafío.