Familia cuestiona manejo de registros clave en predio donde desapareció adulta mayor y apunta a terceros que habrían tenido acceso previo.
La investigación por la desaparición de María Elcira Contreras volvió a encender las alarmas luego de que se conociera que registros audiovisuales cruciales habrían pasado por manos privadas antes de llegar a la policía. El abogado de la familia y su nieta expusieron nuevas dudas sobre el manejo de ese material.
Grabaciones bajo sospecha en Fundo Las Tórtolas
El jurista Juan Carlos Manríquez aseguró en el matinal Mucho Gusto que las imágenes del día en que la mujer desapareció no fueron recibidas de inmediato por la Policía de Investigaciones de Chile.
Según relató, los archivos quedaron primero en manos del esposo de Mónica Kleiner, identificado como Jean Philippe, quien habría tenido acceso previo al material.
El abogado citó antecedentes contenidos en documentos del Ministerio Público y explicó que un especialista externo fue quien retiró inicialmente los registros y que “dice que esos registros obtenidos se le entregaron a una tercera persona“.
Un pendrive y archivos borrados
El punto más delicado, a juicio del defensor, vino después. Manríquez agregó: “Cuando la policía vuelve dos días más tarde, lo hace con un pendrive insuficiente (en capacidad), que no daba lugar a recoger la grabación que había“.
Posteriormente, dijo, se detectó un hecho aún más inquietante: “en diciembre de ese año sabemos, cuando se abre el disco duro, que ya en septiembre esa información había sido borrada“.
La reacción de la familia
La nieta de la adulta mayor, Carla Hernández, entregó una mirada crítica sobre lo ocurrido en el recinto.
“aquí pasó algo turbio, pero no fue planificado. Es extraño las mentiras de los trabajadores del fundo. Hay un trabajador del fundo que dice que no se enteró hasta tres días después de la desaparición de mi abuela, siendo que vive aquí mismo y tiene tráfico de llamados con los dueños”, sostuvo.
Dudas sobre Jean Philippe y la información faltante
Respecto al esposo de la dueña del lugar, Hernández reconoció que desconocía su rol en el manejo de los registros:
“yo sabía que él era pareja de Mónica, pero no sabía que él había recibido las grabaciones. Lo encuentro súper raro y lo que yo digo es por qué no se acercaron antes a aclarar las cosas. Ese es dato es muy importante”.
También expresó su esperanza de que aún exista material sin revisar:
“Yo creo que todas las personas que trabajan y viven acá (en Las Tórtolas) saben lo que pasó ese día. Y él… tengo la esperanza que tenga las horas de grabaciones que faltan”.
Mientras la Fiscalía continúa con las diligencias, estos nuevos antecedentes vuelven a tensionar el caso y mantienen a la familia expectante ante la posibilidad de que aparezcan registros decisivos para aclarar qué ocurrió realmente.

