Nuevo juicio contra Nicolás Zepeda revive el caso Narumi Kurosaki con momentos de alta tensión en Francia.
El caso de la joven japonesa Narumi Kurosaki vuelve a concentrar la atención en Francia, donde este viernes se desarrolla una nueva jornada del tercer juicio contra Nicolás Zepeda, acusado de su desaparición y presunto asesinato en 2016.
A casi una década de los hechos, el proceso judicial continúa rodeado de interrogantes, especialmente por un elemento clave que sigue sin resolverse: el paradero del cuerpo de la estudiante.
Un juicio marcado por la ausencia de respuestas
La investigación ha estado atravesada por un punto que mantiene el misterio hasta hoy: nunca se encontró el cuerpo de Narumi. Este factor ha prolongado la incertidumbre y ha sido central en cada instancia judicial.
En este contexto, Zepeda ha insistido en su inocencia, utilizando diversas estrategias legales para revertir las condenas anteriores y defender su versión de los hechos.
La persistente presencia de la familia Kurosaki
A lo largo de los distintos procesos, la madre de Narumi, Taeko Kurosaki, junto a sus hijas, ha viajado desde Japón para estar presente en el tribunal. Su objetivo ha sido seguir de cerca cada detalle, pese al impacto emocional que implica revivir lo ocurrido.
En audiencias anteriores, el dolor fue evidente. En 2023, por ejemplo, Taeko no pudo contener las lágrimas durante el interrogatorio a Zepeda, sufriendo una crisis de angustia en plena sala.
Sin embargo, en esta nueva etapa, su actitud ha cambiado de forma notoria.
Un tenso enfrentamiento en la sala
Durante la tercera jornada del juicio actual, se vivió uno de los momentos más intensos cuando la abogada querellante confrontó directamente a Zepeda sobre su relación con Narumi tras la ruptura.
“Cuando la encuentras en Francia tres meses después, descubres que es una ‘chica mala’, que no respetó tus condiciones… ¿Estabas enfadado?“
“No, fue realmente una falta de comprensión. Conozco a Narumi, habíamos superado desafíos, no entendía lo que estaba pasando”
El interrogatorio subió de tono cuando la abogada insistió en una de las preguntas más sensibles del caso.
“La conoces bien… ¿Dónde está Narumi?“
“No lo sé, me gustaría saberlo”
Fue entonces cuando la profesional llevó la tensión al límite al aludir directamente a la familia presente en la sala.
“Podrías decir lo mismo viendo a su familia, que está en esta habitación”
Un momento que marcó la audiencia
Tras esa intervención, Zepeda dirigió una breve mirada hacia Taeko y las hermanas de Narumi, quienes se encontraban a pocos metros de él.
“No sé dónde está…“
El acusado evitó sostener la mirada por mucho tiempo y se giró rápidamente. En contraste, la familia Kurosaki mantuvo la vista fija en él, en un silencio cargado de significado.
A diferencia de ocasiones anteriores, no hubo llanto. Solo una expresión seria y contenida que reflejó la dureza del momento.
Un caso que sigue generando impacto
El juicio continúa desarrollándose en medio de una alta expectación, con una familia que busca respuestas y un acusado que mantiene su postura de inocencia.
La resolución de este proceso podría marcar un punto clave en uno de los casos más enigmáticos de los últimos años.

