“¡No debiste estar aquí!”: El escalofriante y crudo cara a cara de la única sobreviviente con el sádico ‘Chacal de Cayurruca’
Sobreviviente de brutal crimen en Río Bueno relata el ataque y revive momentos clave antes del juicio.
A días de que se definan eventuales condenas, la única sobreviviente del crimen que impactó a la comuna de Río Bueno en 2024 volvió a relatar lo ocurrido aquella noche.
El caso corresponde al asesinato de Raúl Uribe (39), su esposa embarazada, Alejandra Tapia (43), y la hija de ambos, Valentina (10), hecho que generó conmoción a nivel nacional.
La noche del crimen
De acuerdo con los antecedentes, el hecho ocurrió en el sector Cayurruca, donde la familia se encontraba descansando junto a una prima que estaba de visita.
Durante la madrugada, el imputado Francisco Uribe ingresó al domicilio y se dirigió directamente al dormitorio matrimonial, donde atacó a su hermano con múltiples puñaladas utilizando un cuchillo de cocina de gran tamaño.
El ataque habría estado motivado por conflictos de carácter económico.
La sobreviviente relata el horror
La única testigo del crimen, Camila Obando, entregó su relato en conversación con CHV Noticias, donde recordó los momentos más críticos del ataque.
En su declaración, señaló: “Sus vidas fueron arrebatadas por el hermano de mi primo. Yo estaba esa noche y sobreviví al ataque”.
Sobre lo ocurrido dentro de la vivienda, relató: “Le decía ‘no, Rau, no Rau’, pero de forma desgarradora. Muy desgarradora”.
Enfrentamiento con el agresor
Obando también detalló cómo logró sobrevivir tras encontrarse cara a cara con el atacante: “Abrí la puerta de mi pieza y ahí fue cuando me atacó. Yo quedé botada y él se fue a la cocina. Después regresa y tenemos un forcejeo por medio de la puerta (entreabierta)”.
Posteriormente, agregó: “forcejeando con la puerta, lloré en voz alta. No recuerdo qué dije, pero ahí él habló y me dijo ‘no debiste estar aquí’”.
Llegada de Carabineros y estado de shock
La testigo también recordó el momento en que llegaron los efectivos policiales: “Cuando llegó Carabineros pude ver a través de la puerta, pero en el shock que estaba seguí forcejeando con un carabinero. Él me dijo que estaba todo bien, que me tranquilice, que era carabinero”.
Su testimonio ha sido clave en el desarrollo de la investigación y en el proceso judicial que se aproxima a su etapa final.
Exigencia de justicia
En paralelo, una hermana de Alejandra Tapia —quien prefirió resguardar su identidad— también se refirió al caso, exigiendo una sanción ejemplar para el imputado.
En esa línea, expresó: “Que el chacal de Cayurruca pague por todo el daño que hizo a mi familia, a mi sobrina, a mi hermana y a Raúl. Él tiene que pagar”.
El caso continúa en etapa judicial, a la espera de una resolución que podría implicar una larga condena para el acusado.