Revisa tu billetera: billete de $20.000 puede valer hasta $200 mil por un pequeño error que pocos notan
Un billete de $20.000 con un error de impresión puede valer hasta $200.000: revisa cómo identificarlo y si tienes uno en tu billetera.
El coleccionismo de monedas y billetes sigue ganando adeptos en Chile, y ahora la atención está puesta en una pieza particular: un billete de veinte mil pesos con una falla de impresión que multiplica por diez su valor nominal.
En qué consiste la curiosa falla
El detalle es visible a simple vista: el número de serie aparece estampado en el anverso —la cara frontal— del billete, cuando en una edición normal debería figurar en el reverso.
Quien dio a conocer el caso fue Ignacio Villalón, reconocido coleccionista nacional y creador de la cuenta Error Coins Chile, que consiguió sumar uno de estos escasos ejemplares a su colección pagando $200 mil por él.
Sobre el origen del error, el especialista tiene una hipótesis: “Probablemente se equivocaron al poner el pliego, lo pusieron al revés y quedó de esta forma”, explicó, refiriéndose a que la lámina completa habría ingresado invertida a la máquina que imprime las series.
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¿Cuántos ejemplares existirían?
La escasez es precisamente lo que dispara el precio. Según el propio Villalón, ha visto alrededor de cinco billetes con la misma anomalía, y todos habrían provenido de la misma hoja de fabricación.
Considerando que un pliego estándar de la Casa de Moneda contiene 40 billetes antes del corte, se estima que existiría un máximo de 40 piezas afectadas por esta falla en todo el país. Eso sí, no hay registro oficial sobre cuántas fueron destruidas ni cuántas continúan circulando.
Cómo identificarlo y qué hacer si te toca uno
La verificación es sencilla: basta observar la cara frontal de tu billete de $20.000. Si el número de serie está impreso en la parte delantera, estás frente a una pieza de impresión extremadamente rara.
Pero ojo: no todos los billetes con errores alcanzan los $200.000 automáticamente. El valor final depende del estado de conservación —a menos arrugas y desgaste, mayor precio— y de la negociación con el comprador. Por eso, los expertos aconsejan asesorarse con especialistas numismáticos antes de fijar un precio o publicarlo en plataformas de venta.