VIDEO | “Me emociona mucho este tema… No quiero llorar altiro”: La impactante confesión de Vale Roth que remeció a Fiebre de Baile
Vale Roth se quebró en Fiebre de Baile al recordar una dolorosa etapa de su vida. Su confesión emocionó a todos.
Vale Roth protagonizó uno de los momentos más emotivos del último capítulo de Fiebre de Baile. Tras completar una presentación cargada de significado personal, la bailarina rompió en llanto al recordar la dura lucha que enfrentó durante años contra un trastorno alimenticio.
Vale Roth se quebró después de su presentación
La exintegrante de Yingo llegó a la pista para interpretar una coreografía al ritmo de Querida yo, canción que conectó directamente con una compleja etapa de su adolescencia.
Una vez terminado el baile, Valentina Roth intentó explicar el significado de la puesta en escena. Sin embargo, la emoción rápidamente se apoderó de ella.
“Me emociona mucho este tema… No quiero llorar altiro”, comenzó diciendo frente al público y al jurado del programa.
La presentación no estuvo dedicada a otra persona, sino a la joven que ella misma fue y a quien, según explicó, quiso acompañar simbólicamente desde su realidad actual.
La dolorosa confesión de Vale Roth sobre su adolescencia
En medio de las lágrimas, Vale Roth reveló que comenzó a enfrentar problemas con la alimentación cuando todavía era menor de edad.
“Me estaba bailando a mí cuando más chica (…) cuando muy chica pasé por problemas alimenticios, tuve como a los 17 años bulimia”, relató.
La bailarina también expuso las consecuencias físicas que atravesó durante ese periodo y dimensionó la gravedad que llegó a alcanzar el trastorno.
“Llegué a pesar 48 kilos, era muy flaquita (…) gracias a Dios, puede salir de este problema por años”, agregó ante la sorpresa de quienes estaban presentes.
Su testimonio generó un profundo silencio en el estudio, mientras la participante intentaba contener el llanto y continuar relatando cómo logró superar aquella etapa.
Ver esta publicación en Instagram
Su embarazo marcó un cambio definitivo
La concursante explicó que la llegada de su hija Antonia representó un punto de inflexión en su proceso personal.
Según contó, quedar embarazada le permitió detener las conductas que la habían acompañado durante años y comenzar una nueva relación con su cuerpo.
“Quedé embarazada de Antonia y paré todo. Nunca más tuve ese problema”, aseguró.
Para Vale Roth, la coreografía funcionó como un mensaje dirigido a su versión adolescente y como una forma de cerrar una herida que permaneció abierta durante largo tiempo.
“Era un tema como que quise agradecer cuando era más chica, me bailé a mí y como que dije: ‘Tranquila, ya pasó’”, añadió visiblemente afectada.
“Es fuerte hacer las paces con una misma”
La bailarina aprovechó el espacio para reflexionar sobre la forma en que se trataba durante los años más complejos de su vida.
“Es fuerte hacer las paces con una misma, de repente una es súper cruel, yo ni me miraba al espejo, me hablaba muy feo, tenía depresión y el ego muy bajo”, confesó.
Sus palabras evidenciaron que el proceso no solo tuvo consecuencias físicas, sino que también afectó profundamente su autoestima y su salud emocional.
El mensaje que dedicó a su familia
Antes de cerrar su intervención, Vale Roth reconoció el impacto que su trastorno alimenticio tuvo sobre sus seres queridos, quienes la acompañaron durante las etapas más difíciles.
“Mi familia ha sufrido mucho con esto, quiero mandarle un besito a toda mi familia que sé que la pasó muy mal, porque de verdad yo sufrí de esto desde los 16 años y hasta hace muy poco, pero lo logré, salí adelante”, concluyó.
La confesión de Vale Roth transformó su paso por la pista de Fiebre de Baile en una presentación profundamente personal, marcada por la emoción, la superación y el mensaje de reconciliación que quiso entregar a su versión más joven.