“Me han llamado”: Eduardo Barril sorprende revelando por qué siempre dice no a su regreso a las teleseries
Eduardo Barril contó que “me han llamado” para volver a las teleseries: la exigencia que lo mantiene dudando de una vertical.
“Me han llamado a trabajar”. Con esa confesión, Eduardo Barril abrió la puerta —a medias— a un regreso a las teleseries, género que lo consagró pero del que lleva 13 años alejado desde Graduados. A sus 85 años, el actor reveló que las productoras sí lo han buscado, pero que hasta ahora ha dicho “no”, y explicó con total claridad qué necesita para cambiar de opinión.
La conversación ocurrió en Revelados, el ciclo de entrevistas de UChileTV conducido por Sofía Tupper, donde el actor, director, dramaturgo y poeta repasó su presente y su relación con un medio que parece no tenerle las puertas cerradas.
“Depende”: la condición de Barril para volver
Consultado directamente sobre si le gustaría volver a las teleseries, la respuesta del actor fue una sola palabra que resume su filosofía de trabajo: “Depende”.
“Siempre ‘depende’ como dice la canción, porque me gusta comenzar las cosas desde el comienzo”, explicó en la entrevista que ya está disponible en la señal. “No me gusta entrar desde la mitad o del final”.
Y ahí está el quid del asunto: “Me han llamado a trabajar; pero normalmente, las pocas veces que lo han hecho, es para ofrecerme capítulos que ya están terminando, un personaje que entera a último momento, o no sé. Pero a mí me interesa trabajar desde el comienzo, desde el todo”.
El argumento tiene peso: Barril no es solo actor. “He tenido la suerte de hacer guiones en televisión”, recordó, señalando que para él ser parte de los procesos en su totalidad es la única forma de trabajar, además de que sigue dedicándose a la escritura “los días que puedo”.
Las teleseries verticales: la oferta que lo tiene “dudando mucho”
Sobre la evolución del melodrama chileno, que ya tiene su incursión en formato vertical para plataformas digitales, Barril fue cauto: “Si las cosas se hacen bien, bien. Es de acuerdo a los tiempos que estamos viviendo”.
“A lo mejor a mí no me parece que me gustaría estar ahí; pero si lo quiere la gente, y si es lo que vende, bienvenido sea”, reflexionó el actor, para luego soltar el antecedente que nadie esperaba: “A mí me han llamado para una vertical ahora, y estoy dudando mucho”.
La causa de la duda no es el formato en sí, sino lo que representa: “La velocidad: se graba muy rápido y, en el formato, sería yo un co-autor del cambio físico que tendrán las futuras generaciones, y no quiero ser parte, pudiendo no hacerlo”. Una postura ética y coherente con quien, en 2022, ya había dicho en otra entrevista que para aceptar un rol “tendría que ver muy bien cómo es la cosa”.
Una carrera que no necesita presentación
Barril no llegó a la televisión de casualidad. Egresado de teatro de la Universidad de Chile en 1963, debutó en los teleteatros de los años 60 y volvió de Italia —donde se formó en el Centro de Producción de la RAI— tras el golpe de Estado, para instalarse como uno de los nombres centrales de la dramaturgia nacional.
Su primera gran teleserie tuvo una particularidad poco conocida: cuando Canal 13 apartó a Néstor Castagno del libreto de Casagrande (1981), fue Barril quien se hizo cargo del guion antes de integrarse al elenco. De ahí en adelante, su nombre quedó asociado a personajes inolvidables: Humberto Rivarosa en Ámame (1993), el oscuro Agustín Meyer de Oro Verde (1997), el delegado presidencial Gregorio Peñailillo de Iorana (1998), Ismael Cordero en Romané (2000), Ángel Montes en Pampa Ilusión (2001) y Braulio Canales en El Circo de las Montini (2002), la mayoría bajo la dirección de Vicente Sabatini en TVN.
Tras dos décadas en el canal estatal, pasó por Canal 13 con Descarado y Don Amor, y cerró su etapa teleserística en Chilevisión con Graduados (2013-2014), como Clemente Falsetti. Desde entonces, solo algunas apariciones ocasionales en televisión, priorizando el teatro —en 2023 protagonizó Historia de amor para un alma vieja en el Teatro Mori Bellavista— y la escritura.
Un hombre de rituales y convicciones
Su relación con el medio es tan particular como su biografía: vive sin celular ni tarjetas bancarias, y en una conversación anterior con El Chile que Viene —el ciclo de entrevistas de Ignacio Franzani— repasó sus personajes favoritos, su vida en Panamá y su sueño pendiente de interpretar a Arturo Prat.
En 2025 también fue el primer invitado del ciclo Mirados de la agrupación Somos Chile Actores, donde compartió su mirada sobre el oficio frente a las nuevas generaciones de la actuación chilena.
¿Aceptará la vertical?
La pregunta queda en el aire. A 85 años, Barril mantiene una agenda activa como escritor y una demanda clara a la industria: respeto por el proceso completo de creación. Si alguna productora quiere contar con él, ya sabe el precio: que el personaje nazca con él desde la primera página, no en el capítulo final.