Le dijeron que no podría caminar, hablar ni aprender: la historia de Alexandro Pavéz que emocionó a la Teletón al cumplir un sueño imposible
Alexandro Pavéz, de 23 años, contó en la Teletón cómo llegó a estudiar actuación en Antofagasta con el apoyo de su abuelo Armando.
Cuando era niño, Alexandro Pavéz escuchó que no podría caminar, hablar ni aprender. A los 23 años, cursa tercero de Artes Escénicas en la Universidad de Antofagasta. Durante la Teletón 2026, contó qué significa para él subir a un escenario y recordó el apoyo de Armando, el abuelo que lo crio y que lo acompañó en su decisión de estudiar actuación.
Cómo creció Alexandro Pavéz junto a sus abuelos
En el testimonio difundido durante la campaña, Alexandro explicó con sus propias palabras cómo vive con parálisis cerebral. “Tengo parálisis cerebral. Nací prematuro por una complicación de mi mamá. Siento todo mi cuerpo, pero no puedo mover las piernas y mi mano me cuesta moverla por la misma parálisis”, relató.
Sus padres tenían 16 años cuando él nació. Mientras iban a clases, sus abuelos paternos lo cuidaban. Tras la partida de su madre, ambos asumieron su crianza. “Por eso me crió mi abuelo y mi abuela, los papás de mi papá, porque sí, Armando es mi abuelo”, contó Alexandro.
Armando recordó la alegría con que recibieron a su nieto: “Cuando Ale nació, nosotros felices, felices por la llegada del nieto y éramos nosotros los que lo cuidábamos porque los niños se iban a clase”. También recordó lo que decidieron cuando la madre de Alexandro se fue: “Así que cuando ella se fue, nosotros dijimos, pucha, ahora menos te vamos a dejar solos”.
“El teatro es mi vida”: el sueño que llevó a Alexandro a la universidad
Cuando decidió estudiar actuación, Alexandro se encontró con dudas sobre cómo enfrentaría las exigencias físicas de la carrera. Él tenía claro por qué quería rendir la prueba de admisión: “El teatro es mi vida, es mi forma de soñar, de expresarme en la batalla”.
Alexandro rindió la prueba, ingresó a la universidad y hoy cursa el tercer año. Su trayectoria se suma a la de otras personas con parálisis cerebral que han llegado a la educación superior. En su caso, eligió la carrera de Artes Escénicas de la Universidad de Antofagasta.
Para Armando, una de las enseñanzas de esos años vino de su propio nieto. “Y él me dio una enseñanza de vida, me dijo: ‘Viste, viste que se puede’, gracias a la Teletón, porque le enseñaron a valorarse como persona y a quererse él”, expresó.
Alexandro eligió una imagen para cerrar su relato: “Los molinos dejan de ser gigantes cuando, aun estando en una silla de ruedas, los miro desde lo alto con el corazón de pie”.