“Nunca nos quiso, nunca nos…”: Salen a la luz nuevas estremecedoras declaraciones de la hija que mandó a matar a su mamá en Loncoche
Crimen en Loncoche suma nuevas declaraciones de la hija imputada y una decisión clave del tribunal.
El crimen en Loncoche que terminó con la vida de Ingrid Barrera, mujer de 53 años, sumó nuevos antecedentes este viernes, luego de que el tribunal decretara internación provisoria para los tres adolescentes imputados por el caso.
Tribunal dejó en internación provisoria a los tres imputados
El Juzgado de Garantía de Loncoche, en la Región de La Araucanía, resolvió que los tres menores de 17 años investigados por el homicidio quedaran bajo internación provisoria mientras avanza la causa.
De acuerdo con los antecedentes expuestos en la investigación, la hija de la víctima habría planificado el crimen junto a su pareja. Ambos, según la tesis del Ministerio Público, habrían ofrecido un pago de $60 mil a un tercer adolescente para concretar el ataque.
La menor, identificada con las iniciales H.G.C.B., entregó su declaración el pasado 16 de junio, instancia en la que reconoció haber ordenado el homicidio tras relatar una compleja relación con su madre.
La declaración de la hija de Ingrid Barrera
Según informó Reportajes T13, la adolescente sostuvo ante la policía que el conflicto familiar se habría agudizado por la relación que mantenía con su pololo, vínculo que no era aceptado por su madre.
En su testimonio, la joven entregó una dura descripción del vínculo con Ingrid Barrera.
“Mi mamá que se llama Ingrid, no era buena madre, nos maltrataba físicamente y nos golpeaba hasta cansarse, decía que éramos unos estorbos en su vida, nunca nos quiso, nunca nos vio como hijos”, declaró.
De acuerdo con su versión, la planificación habría comenzado luego de un episodio ocurrido en la vivienda familiar, cuando su madre la habría sorprendido junto a su pareja.
“Ella me dijo que si lo volvía a ver una vez mas en la casa, lo acusaría por robo, eso pasó por vernos teniendo relaciones sexuales en la casa”, señaló.
El episodio que habría marcado el quiebre
La imputada afirmó que, tras esa discusión, se encerró en su dormitorio y escuchó frases que, según su relato, profundizaron el conflicto con su madre.
“Ella me trato mal, me quiso pegar. Me encerré en la pieza y escuchaba después de ese momento que ojalá me hubiese muerto en el parto (…) yo era una decepción y si quedara embarazada me echaría de la casa”, agregó.
El relato de la adolescente también ha sido respaldado por su padre y exesposo de la víctima, quien ha señalado públicamente que existía una mala relación entre ambas.
Cómo habría contactado al tercer imputado
Según la declaración, la joven sostuvo que en un comienzo evaluó otra forma de concretar el crimen, pero finalmente habría decidido contactar a una persona del liceo donde estudiaba.
La adolescente describió al tercer imputado como alguien vinculado al entorno de su pololo, aunque aseguró que no mantenía una relación cercana con él.
“Era un conocido de mi pololo con quien no tenía mucha relación, pero iba a un mismo taller al cual yo asisto. No recuerdo el apellido, pero es alto, grande, musculoso de brazos, gordito de abdomen, medio moreno y siempre usa gorro”, declaró H.G.C.B.
La imputada también aseguró que no alcanzó a pagar el dinero prometido.
“Yo pagaría incluso en cuotas, aunque no alcancé a pagarle nada”, reveló.
La foto que habría sido enviada tras el crimen
Otro punto abordado en la declaración apunta a una imagen que habría sido enviada por el adolescente acusado de ejecutar el homicidio para acreditar lo ocurrido.
La joven aseguró que esa fotografía fue recibida por su pololo, pero que ella no llegó a verla.
“A. mandó una foto al R., pero él no quiso que yo la viera, no la vi ni tampoco me la describió. Me dijo que lo hacía para corroborar lo que había hecho. Mi pololo la borró para que no nos pillaran”, sostuvo.
De acuerdo con la investigación, la adolescente habría dejado una ventana abierta del domicilio para permitir el ingreso del tercer imputado.
La versión sobre el regreso a la casa
En su testimonio, la joven relató que después del crimen comenzó a sentirse mal mientras estaba en el liceo y quiso volver al domicilio antes de que llegara su padre.
“Me comencé a sentir mal por la presión que sentía. Incluso me desmayé en el baño, y yo quería irme a casa, quería pillarla primero que mi papá sabía que él llegaba tipo 14:00 horas a la casa”, dijo.
Luego, afirmó que llegó hasta la vivienda junto a su pololo y que, al abrir la puerta principal, se encontraron con un escenario que los llevó a llamar a Carabineros.
“Abrimos la puerta principal sin ingresar, pero vimos un desorden horrible mucha sangre en todas partes especialmente en el living, me bajo la presión me tuve que sentar y R. llamó a los carabineros”, declaró la imputada al detective.
El crimen en Loncoche continúa bajo investigación, mientras la Fiscalía busca establecer la participación de cada adolescente imputado y los antecedentes que serán clave durante el avance del proceso judicial.