Tras ser bajado en la Fonda de Ñuñoa: destapan la furiosa reacción de El Flaco con la producción
El Flaco vivió dos noches de pifias en las fondas y ahora destapan lo que habría pasado tras bambalinas con la producción.
El fin de semana de El Flaco terminó en pesadilla. Tras las pifias en La Pampilla y la Fonda de Ñuñoa, ahora destapan que el comediante habría bajado al borde de las lágrimas y protagonizado un fuerte conflicto con la producción del evento.
La revelación llegó en un nuevo capítulo de “No es lo Mismo”, de Tevex. El periodista Maxi Fuentes entregó los detalles de lo que habría ocurrido tras bambalinas.
El Flaco y el “infierno” tras las pifias
“Paul Vásquez vivió un infierno de aquellos. Dicen que bajó prácticamente al borde de las lágrimas, sobre todo el día sábado, cuando fue bajado después de la pifiadera por segunda noche consecutiva en la Fonda de Ñuñoa”, reveló Fuentes.
Según el relato, el comediante también habría explotado contra los organizadores. “Venía absolutamente enfurecido con la producción, porque dice que lo tiraron a los leones y que el evento nunca debió haber sido televisado”, aseguró el panelista.
El detalle tiene sentido: la Fonda Corazón de Chile se transmitió en vivo por Chilevisión. El descalabro, por lo tanto, quedó expuesto en pantalla abierta.
Dos noches para el olvido para El Flaco
La caída comenzó el viernes en La Pampilla de Coquimbo. Allí, parte del público coreó consignas contra el Presidente y respondió con pifias a su rutina, hasta que el humorista abandonó el escenario.
El sábado, el escenario se repitió en el Estadio Nacional. El público pidió “chistes sin censura” y números musicales en vez de su show de humor. El Flaco intentó resistir.
“Déjame entregar mi humor tan sanito que a tus papás y abuelitas les gusta tanto. Por favor, vamos cabros. Yo sé que quieren mambo, pero es difícil para un comediante trabajar en Fiestas Patrias. La gente quiere puro rumbear, pero déjenme hacer mi show y ustedes siguen rumbeando. ¿Les parece?”, imploró, según el registro de Cooperativa.
También enfrentó los cánticos políticos con humor. “¿De verdad van a estar toda la noche con esa? Ya, bien, pero hay que ir para allá para que los escuche de verdad. Aquí en Ñuñoa estamos lejos”, bromeó. En un pasaje, los gritos cambiaron brevemente de objetivo y apuntaron contra el presidente argentino Javier Milei.
El rescate fallido de los animadores
Los conductores del evento, Emilia Daiber y Juan Pablo Queraltó, intentaron salvar la jornada. Subieron al escenario y pidieron una ovación por su trayectoria, coreando “olé olé olé, Flaco, Flaco”.
Queraltó incluso rememoró chistes clásicos de Dinamita Show, como “mi mamá me los compró”. Nada alcanzó: la rutina duró cerca de 20 minutos y terminó entre pifias y aplausos divididos, según consignó Página 7.
La defensa de su humor blanco
Pese al doble traspié, El Flaco no cede en su estilo. Tras lo ocurrido en Coquimbo, defendió su propuesta: “Aunque los públicos han cambiado, no me saldré nunca de mi línea y humor familiar”.
El ex Dinamita Show sostiene que su humor es “blanco y transversal, para toda la familia y no solamente para un sector”. Esa misma convicción, según Tevex, habría sido parte de su descargo interno: para él, el error fue exponerlo en un evento televisado y con ese público.
Hasta el cierre de esta nota, el comediante no se ha pronunciado públicamente sobre las versiones que lo muestran al borde de las lágrimas. Este artículo se actualizará si Paul Vásquez entrega nuevas declaraciones.