165 funcionarios del Congreso ganan más que los propios diputados: los sueldos que nadie veía venir

Los sueldos del Congreso encienden la polémica: 165 funcionarios ganan igual o más que diputados y senadores.

Vista frontal del edificio del Congreso Nacional en Valparaíso, sede del Poder Legislativo, donde los sueldos del Congreso vuelven a generar debate público por las altas remuneraciones de sus funcionarios.

Los sueldos del Congreso vuelven a estar en el centro de la polémica. Un total de 165 funcionarios del Poder Legislativo percibe remuneraciones brutas de $8 millones mensuales o más. La cifra iguala o supera la dieta que reciben diputados y senadores.

Los sueldos del Congreso que superan la dieta parlamentaria

Los registros de transparencia del Poder Legislativo muestran el desglose. Son 71 funcionarios del Senado, 69 de la Cámara de Diputadas y Diputados y 25 de la Biblioteca del Congreso Nacional.

Como referencia, la dieta parlamentaria es de $8.291.039 brutos mensuales desde el 11 de marzo de 2026, según el portal de transparencia del Senado. El monto se reajusta cada año por el IPC.

El contraste no termina ahí. Otros 62 trabajadores perciben sueldos iguales o superiores a los $11,3 millones brutos mensuales. Esa es la remuneración del Presidente de la República.

Todos estos antecedentes son públicos. Cualquier persona puede revisarlos gracias a la Ley de Transparencia, que obliga a los órganos del Estado a publicar sus planillas de remuneraciones.

¿Quiénes encabezan los sueldos del Congreso?

El tope de la lista alcanza los $19,8 millones brutos mensuales. Es más del doble de la dieta parlamentaria y supera con holgura el sueldo del Mandatario.

Dos autoridades administrativas comparten esa cifra:

  • Luis Rojas Gallardo, secretario general del Senado. Asumió en junio de 2026, tras ser ratificado por la Sala con 45 votos a favor y una abstención, según el sitio oficial de la Corporación. Acumula más de 30 años de trayectoria en el Congreso.
  • Miguel Landeros, secretario general de la Cámara de Diputadas y Diputados. Llegó al cargo en 1991 y es la máxima autoridad administrativa de la Corporación.

El caso de Landeros llama la atención por su evolución. Un reportaje de Chilevisión consignó que su sueldo pasó de $12,7 millones en 2017 a más de $18,5 millones en 2024.

Más atrás figuran Alejandro Turis y Guido Williams, ambos de la Biblioteca del Congreso. Cada uno percibe $13,3 millones brutos mensuales.

La ofensiva contra los “supersueldos” que quedó en nada

El debate no es nuevo. Manuel José Ossandón, cuando presidía el Senado, denunció la existencia de remuneraciones que superaban a las de cualquier autoridad del Estado.

El senador presentó un proyecto para regular los altos sueldos a futuro. La iniciativa proponía una planta de extinción: las vacantes no se repondrían cuando los funcionarios renunciaran o jubilaran. Los nuevos cupos tendrían un tope en la renta presidencial.

La Sala del Senado declaró el proyecto inadmisible en diciembre de 2025. La tramitación quedó sin rumbo desde entonces.

El gremio de funcionarios también respondió con dureza. La Federación de Asociaciones de Funcionarios del Congreso calificó la divulgación de las cifras como una “farandulización del tema”. Además, anunció que defenderán sus derechos laborales como funcionarios públicos.

Por qué los sueldos del Congreso no pueden rebajarse

El propio Ossandón lo reconoció en su momento: las remuneraciones actuales no se pueden bajar. Los derechos laborales adquiridos protegen a los funcionarios de planta y contrata.

Las asociaciones gremiales agregan otro argumento. Aseguran que no es comparable el ingreso de una autoridad política de cuatro años con el de trabajadores que superan los 30 años de servicio.

Hay un último matiz relevante. Las cifras conocidas solo consideran a funcionarios de planta y contrata. Quedan fuera asesores parlamentarios, jefes de gabinete, secretarias y choferes, cuyos pagos también salen de recursos públicos.

El próximo hito llegará en marzo de 2027, cuando la dieta y las remuneraciones se reajusten nuevamente por el IPC. También queda pendiente si algún parlamentario retoma un proyecto para regular los sueldos del Congreso.