¿Hay riesgo de que caiga en Chile?: telescopio espacial de la NASA reingresará a la Tierra totalmente fuera de control

El telescopio Swift de la NASA caerá a la Tierra sin control y su trayectoria de reingreso mantiene en alerta al continente.

Ilustración oficial del telescopio Swift de la NASA orbitando la Tierra antes de iniciar su reingreso atmosférico.

El histórico telescopio Swift de la NASA inició su descenso incontrolado hacia la Tierra tras completar casi 22 años de operaciones en el espacio. La nave realizó su última observación científica el pasado 20 de octubre, cuando orbitaba a menos de 275 kilómetros de altura.

En ese contexto, la agencia estadounidense advirtió que la resistencia del aire a esa distancia impide orientar sus instrumentos con estabilidad. Por lo mismo, los equipos internacionales monitorean de cerca su reingreso atmosférico y las zonas que abarca su trayectoria orbital.

Dónde podrían caer los restos del telescopio Swift y qué pasa con Chile

Debido a la inclinación de su órbita, la ruta de caída abarca una amplia franja entre el centro de México y Sudamérica. Esa zona geográfica incluye parte del territorio chileno y extensas áreas de los océanos colindantes.

Sin embargo, las estimaciones de la agencia espacial indican que el roce atmosférico desintegrará la mayor parte de la estructura. Por consiguiente, existe una baja probabilidad de que algún fragmento impacte en suelo continental o provoque daños a las personas.

Además, el punto exacto donde caerán los eventuales restos dependerá de las condiciones atmosféricas durante su descenso final.

El fallido rescate que condenó al telescopio Swift a caer sin control

El reingreso incontrolado del telescopio Swift resultó inevitable tras la cancelación de un ambicioso operativo de salvataje espacial. La NASA y la empresa estadounidense Katalyst Space desistieron de rescatar el aparato mediante la nave robótica LINK, lanzada en julio.

El plan original buscaba capturar el observatorio en órbita y elevar su altitud para extender su permanencia en el cosmos. No obstante, ambas entidades descartaron continuar con la maniobra y confirmaron el descenso definitivo del satélite.

Dos décadas de hallazgos y su vínculo con la astronomía en Chile

La agencia estadounidense lanzó el aparato en noviembre de 2004 para cumplir una misión planificada inicialmente por solo dos años. Pese a ese pronóstico, el instrumento operó durante casi dos décadas y revolucionó el estudio de las explosiones cósmicas.

Su principal ventaja radicaba en detectar estallidos de rayos gamma, alertar a otros centros y reorientar sus lentes antes de que desapareciera el resplandor. “Normalmente tardaba alrededor de un minuto”, explicó Bradley Cenko, investigador principal de la misión, al describir el funcionamiento del observatorio.

Esa rapidez permitió trabajar en conjunto con los grandes observatorios instalados en el norte de Chile, como Paranal y Cerro Tololo. Cuando el satélite detectaba una alerta en el espacio, los telescopios terrestres en suelo chileno apuntaban de inmediato hacia esas coordenadas.

Durante sus casi 22 años de servicio, el equipo espacial dejó un registro histórico para la ciencia mundial:

  • Récord de detecciones: El instrumento captó más de 2.000 estallidos de rayos gamma y observó más de 1.400 supernovas.
  • Hito en 2005: Registró un estallido corto de apenas 0,03 segundos, respaldando la teoría sobre la fusión de dos estrellas de neutrones.
  • Archivo público: Sus datos generaron cerca de 7.000 publicaciones científicas y un repositorio de 12 terabytes con más de 1,5 millones de imágenes.

En paralelo, la agencia espacial estadounidense evalúa nuevas misiones para reemplazar la capacidad de respuesta rápida que ofrecía este satélite. Mientras tanto, la comunidad astronómica despide al telescopio Swift tras una misión histórica que transformó el conocimiento del universo.