“Mandaron a limpiar la escena”: La escandalosa y grave denuncia contra colegio donde fue apuñalada niña de 7 años
La denuncia contra colegio de La Granja apunta a una escena limpiada tras el ataque. ¿Qué otras fallas acusan los apoderados?
Una grave denuncia contra un colegio de La Granja surgió después del ataque que dejó a una estudiante de siete años con múltiples heridas cortopunzantes. Apoderados del establecimiento acusaron que el lugar donde ocurrió la agresión habría sido limpiado antes de la llegada de los equipos policiales y cuestionaron que las actividades académicas continuaran con normalidad.
Apoderados cuestionan la respuesta del colegio tras el ataque
El hecho ocurrió durante la mañana del lunes, cuando la alumna de segundo básico se dirigió hasta uno de los baños del recinto educacional.
De acuerdo con los antecedentes preliminares, en ese lugar habría sido atacada por una estudiante de 13 años que cursa octavo básico. La víctima sufrió nueve heridas y fue trasladada de urgencia hasta el Hospital Padre Hurtado, donde se informó que permanecía estable y fuera de riesgo vital.
Tras la agresión, integrantes del centro de padres conversaron con Contigo en la mañana, de Chilevisión, y entregaron su versión sobre el procedimiento aplicado dentro del establecimiento.
Según relataron, la dirección decidió resguardar inicialmente al resto de los estudiantes mientras se intentaba identificar y ubicar a la presunta responsable.
“Lo que nos informó la directora es que primero se apartó a los niños del patio, se mandó a resguardo con todos los profesores en la sala para buscar al agresor, dónde estaba, porque en ese minuto era desconocido. Entonces, se buscó, se dio con la niña, se la sacó, pero igual acá hubo algunas cosas que nos tienen bien molestos como centro de padres“, expresaron.
“Mandaron a limpiar la escena”: la acusación que encendió las alarmas
La denuncia contra el colegio de La Granja tomó mayor gravedad cuando los apoderados aseguraron que el espacio donde fue atacada la menor habría sido aseado antes de que pudiera ser revisado por la policía.
A juicio de los representantes, el sector debía mantenerse sin alteraciones para permitir el trabajo de Carabineros o de la Policía de Investigaciones.
“Cuando fue este tema del ataque, encerraron a los niños claramente, mandaron a limpiar la escena, cuando tendría que haber sido periciada, yo creo que por PDI, o por Carabineros”, acusaron.
Esta afirmación corresponde al relato de los apoderados difundido por el matinal. Hasta ahora, no se conoce una respuesta pública del establecimiento que confirme o descarte que el lugar haya sido intervenido antes de las diligencias policiales.
Niños habrían regresado al recreo y continuado sus clases
Los representantes de la comunidad educativa también criticaron que los estudiantes supuestamente fueran enviados nuevamente al patio después de la emergencia.
Una apoderada afirmó que, cuando llegó al recinto alrededor de las 11:15 horas, encontró a los alumnos en recreo y posteriormente supo que la jornada escolar había seguido adelante.
“En segundo (lugar), sacaron a los niños a recreo, después que pasó este suceso. Yo llegué acá como a las 11:15 y los niños estaban en recreo. Y después continuaron las clases normales. Imagínense unos niños de segundo básico, de 7, 8 años, que estén en clase cuando vieron a su compañera con ataques, con punzadas, la vieron con sangre. Entonces, para ellos fue súper chocante y más encima continuaron con clase. Lo encuentro, de verdad, aberrante”, reclamó.
La comunidad cuestionó especialmente el impacto emocional que la situación habría provocado en los compañeros de la víctima, algunos de los cuales presenciaron las consecuencias inmediatas del ataque.
Padres exigen medidas para impedir otro episodio
En medio de la indignación, los apoderados comenzaron a discutir qué acciones deberían implementarse antes del regreso completo a las actividades.
Uno de los integrantes del centro de padres afirmó que varias familias evalúan retirar a sus hijos del colegio debido a la sensación de inseguridad.
“según los grupos de WhatsApp donde estamos todos, quieren que la niña no vuelva. El 30% ya quiere sacar a sus niños de la escuela. Muchos dicen que ya no los van a traer; van a correr ese riesgo de perder el año porque dicen que la escuela no la puede echar (a la atacante). Hay algo que la protege, que un niño no puede ser echado de una escuela”, explicó.
Luego, reforzó la petición de un grupo de familias:
“Nosotros como centro de padres y como apoderados, queremos que la niña no vuelva“, complementó.
Cualquier medida relacionada con la continuidad de una estudiante deberá ajustarse a la normativa educacional y a los procedimientos que correspondan, considerando que todas las involucradas son menores de edad.
Preparan un petitorio con nuevas medidas de seguridad
Las familias de los cursos más pequeños comenzaron a elaborar una carta para solicitar cambios concretos en el funcionamiento interno del recinto.
“Lo que más le preocupa al segundo básico, que fue el afectado, y los más pequeños, están haciendo una carta para poder hacer un petitorio. Sabemos que hay cosas que no podemos hacer como escuela, como revisión de mochila, que todavía está en proyecto en la Cámara. La imputabilidad, bueno, que sabemos que es de 14 años. Lamentablemente, esta niña creo que esta semana cumplía los 14; la hace inimputable. Así que esa es la preocupación, que esto no vuelva a ocurrir”, señalaron.
Entre las propuestas aparecen la separación de los recreos por grupos y una vigilancia permanente en las inmediaciones de los baños.
“Se quieren tomar medidas, por ejemplo, que los recreos sean parcializados, que haya una persona que esté constantemente vigilando el baño. También están pidiendo que la niña sea sacada del colegio, están haciendo varias peticiones. Ahí hay que evaluarlo con la dirección y ver qué medidas vamos a tomar en cuanto a eso”, cerró el representante.
La denuncia contra el colegio de La Granja deberá ser aclarada mediante los antecedentes recopilados por las autoridades y la versión oficial del establecimiento, especialmente respecto de la supuesta limpieza del sitio y los protocolos activados después de la agresión.