“No se puede descartar”: Meteorología advierte que El Niño desencadenaría nuevos eventos extremos en agosto y estás regiones corren riesgo
El Niño en Chile podría elevar las lluvias entre agosto y octubre. ¿Qué zonas enfrentarían nuevos eventos extremos?
El Niño en Chile podría mantener las precipitaciones por encima de sus niveles habituales durante los próximos meses, especialmente entre Atacama y parte de Los Ríos. Tras las intensas lluvias registradas en la zona centro-sur, la Dirección Meteorológica de Chile advirtió que la actual configuración atmosférica todavía podría favorecer nuevos episodios extremos.
DMC proyecta un trimestre más lluvioso de lo habitual
La Dirección Meteorológica de Chile (DMC) anticipó una tendencia de precipitaciones sobre el promedio climatológico para el trimestre comprendido entre agosto y octubre de 2026.
La proyección se extiende desde la Región de Atacama hasta sectores de Los Ríos, cubriendo una amplia franja del norte chico, la zona central y parte del sur del país.
Catalina Medina, meteoróloga de la Oficina de Servicios Climáticos de la DMC, explicó que la señal continúa apareciendo con claridad en los modelos utilizados por el organismo.
“siguen manteniéndose probabilidades de una precipitación por sobre el promedio desde la Región de Atacama hasta parte de la Región de Los Ríos”, sostuvo.
El pronóstico estacional representa una tendencia para el total acumulado durante tres meses. Por ello, no implica necesariamente que lloverá de forma permanente ni permite anticipar con exactitud la fecha o intensidad de cada sistema frontal. La DMC elabora estas proyecciones probabilísticas mediante diversos modelos climáticos y estadísticos.
Estas son las regiones que permanecerían bajo vigilancia
La proyección de precipitaciones superiores a lo habitual comprende, total o parcialmente, las regiones de:
Atacama, Coquimbo, Valparaíso, Metropolitana, O’Higgins, Maule, Ñuble, Biobío, La Araucanía y Los Ríos.
El comportamiento no sería idéntico en todo el territorio. La cantidad de agua y la frecuencia de los eventos dependerán de la trayectoria de los sistemas frontales, la geografía de cada zona y la interacción entre distintos factores oceánicos y atmosféricos.
La señal coincide con el escenario que la DMC había presentado para el trimestre julio-agosto-septiembre, cuando anticipó mayores probabilidades de lluvias sobre lo normal desde Coquimbo hacia el sur del país.
El bloqueo atmosférico que mantiene activos los sistemas frontales
El meteorólogo de la DMC Arnaldo Zúñiga explicó que uno de los factores involucrados es una alta presión de bloqueo instalada sobre el océano Pacífico.
Esta configuración modifica la circulación atmosférica y puede facilitar el desplazamiento continuo de sistemas frontales hacia el territorio nacional.
Según el especialista, el bloqueo “lleva mucho tiempo, completamente anormal” y podría mantenerse, al menos, hasta la primera semana de agosto.
Su persistencia ayudaría a explicar la seguidilla de frentes que ha alcanzado recientemente la zona centro-sur, con lluvias intensas, viento y nieve en sectores cordilleranos.
¿Qué es un bloqueo atmosférico?
Se trata de una configuración en la que un sistema de alta presión permanece durante un periodo prolongado en una misma zona, alterando las trayectorias habituales de las masas de aire.
Dependiendo de su posición, puede impedir el avance de algunos sistemas meteorológicos o dirigirlos reiteradamente hacia un territorio determinado.
En este caso, la ubicación del bloqueo sobre el Pacífico estaría contribuyendo al ingreso sucesivo de frentes hacia Chile, aunque su comportamiento puede cambiar conforme avancen las semanas.
El Niño podría favorecer nuevas lluvias intensas
A la anomalía atmosférica se suma la presencia de El Niño en Chile, fenómeno asociado al calentamiento de las aguas superficiales del Pacífico ecuatorial.
La DMC informó a comienzos de julio que las condiciones de El Niño ya estaban presentes. En términos generales, este fenómeno puede favorecer inviernos más lluviosos en la zona central, aunque sus efectos no dependen únicamente de la temperatura del océano.
También intervienen otros patrones climáticos capaces de intensificar, desviar o debilitar los sistemas frontales. Por esa razón, no todos los episodios de lluvia pueden atribuirse directamente a El Niño.
Zúñiga explicó que las temperaturas previstas para el océano continuarían elevadas durante la primavera y el verano, por lo que no descartó que el fenómeno siguiera influyendo en los próximos meses.
“No se puede descartar que tengamos algún evento extremo nuevamente”, advirtió.
¿Habrá necesariamente un nuevo temporal durante agosto?
La advertencia de la DMC no constituye el anuncio de un temporal específico ni confirma que todas las regiones mencionadas enfrentarán daños o emergencias.
El pronóstico indica que existe una mayor probabilidad de terminar el trimestre con acumulados superiores a los valores climatológicos normales. Los eventos puntuales deberán confirmarse mediante los reportes meteorológicos de corto y mediano plazo.
Por esta razón, las autoridades recomiendan seguir los avisos, alertas y alarmas emitidos por los organismos oficiales, especialmente ante sistemas capaces de dejar lluvias intensas en pocas horas.
La evolución de El Niño en Chile, la permanencia del bloqueo atmosférico y la llegada de nuevos frentes mantendrán bajo observación a las regiones ubicadas entre Atacama y Los Ríos durante agosto y el comienzo de la primavera.