Caso Mariana Sepúlveda: revelan qué encontraron bajo la cama del imputado y el hallazgo es aterrador
Crimen de Mariana Sepúlveda: el hallazgo bajo la cama del confeso, la fecha de su formalización y la duda legal que lo complica todo.
La investigación por el crimen de Mariana Sepúlveda vive horas clave: el hallazgo de una pequeña pieza ósea bajo la cama del hombre que confesó el delito sustentó su detención y este miércoles la Fiscalía ya tiene fecha para su formalización, fijada para el viernes 11 de septiembre a las 11:00 horas.
Se trata de Ghislain Jesús Quiroz Carrizo, de 42 años, quien el domingo se presentó voluntariamente en la 5ª Comisaría de Conchalí y dijo haber dado muerte a la joven de 19 años en 2008, cuando ambos eran vecinos del pasaje Logroño.
Qué encontraron bajo la cama del imputado por el crimen de Mariana Sepúlveda
Tras la confesión, el fiscal Marcelo Cabrera, de la Fiscalía Centro Norte, encabezó junto al OS9 de Carabineros una serie de diligencias en el domicilio del sujeto, que incluyeron excavaciones y perros especializados en la búsqueda de restos humanos.
De acuerdo con lo publicado por La Tercera, fue el lunes cuando, al remover el piso de la habitación bajo la cama del imputado, los investigadores hallaron una pequeña pieza ósea presumiblemente humana, además de herramientas que habrían podido ser utilizadas para excavar.
El hallazgo motivó la orden de detención de Quiroz. La muestra será analizada por el Labocar para confirmar su origen y compararla con el ADN de Mariana Sepúlveda.
Cuándo será la formalización y qué pidió la Fiscalía
Este martes, el Segundo Juzgado de Garantía de Santiago acogió la solicitud del Ministerio Público y amplió la detención del imputado, que permanecerá privado de libertad a la espera de los informes científicos.
La formalización quedó fijada para el viernes 11 de septiembre, desde las 11:00 horas. En la audiencia, el fiscal Cabrera además pidió un informe sobre la capacidad cognitiva del detenido: “Entendemos que hay problemas cognitivos, pero también solicitamos que es fundamental tener un informe que dé cuenta de ellos”, expuso.
El persecutor fue enfático en que la evidencia respalda el relato: hay “antecedentes que dan cuenta de que el relato que da él tiene un correlato con la evidencia que se encontró en el lugar”.
El relato del imputado y el motivo de su confesión
Según su declaración, Quiroz interceptó a Mariana la mañana del 29 de agosto de 2008, cuando la joven se dirigía a su colegio. Tras una discusión, la habría hecho ingresar a su vivienda y la habría asfixiado hasta provocarle la muerte. Luego habría enterrado su cuerpo al interior del inmueble, donde lo habría mantenido cerca de cinco años, hasta exhumarlo en 2013 y deshacerse de los restos en la basura.
El hombre también sostuvo que habría mantenido una relación sentimental secreta con la víctima, versión que su familia rechaza de plano.
Sobre por qué habló después de 18 años, los antecedentes de la causa apuntan a su delicado estado de salud: habría sufrido varios accidentes cerebrovasculares y, según su propio relato, no quería morir sin contar lo ocurrido. Antes de presentarse, habría conversado con uno de sus hijos, estudiante de Derecho.
La familia de Mariana no cree que haya actuado solo
Los padres de la joven, Marta León y Luis Sepúlveda, recibieron la confesión con escepticismo. La madre de Mariana negó que su hija mantuviera una relación con el imputado y sostiene que no cree que haya actuado solo.
La abogada de la familia, Fabiola Aliante, anunció que solicitarán la prisión preventiva de Quiroz en la formalización y cuestionó con dureza la investigación original: “Creo que el primer error impresentable es que una persona desaparecida se empiece a buscar una semana después”, señaló, criticando la falta de recursos destinados al caso que estuvo a cargo de la PDI.
La duda jurídica que podría marcar el caso: la prescripción
Más allá de la confesión, el caso enfrenta un escenario penal complejo. De acuerdo con el análisis del abogado penalista y académico de la Universidad de Santiago, Marcos Contreras, el delito que podría atribuirse sería homicidio simple o calificado, pero la acción penal podría estar prescrita, considerando que la prescripción operaría en un plazo de 10 años.
El propio jurista advierte excepciones que deberá investigar la Fiscalía: si el sujeto cometió algún delito en el período intermedio —lo que interrumpiría la prescripción— o si salió del país, escenario en el que el plazo corre más lento. Ninguno de estos puntos está resuelto aún.
Cabe recordar que el imputado mantiene su presunción de inocencia mientras no exista una condena judicial en su contra.