Mara Sedini vuelve a generar polémica: “Podría haber construido una gran vocería si hubiera…”

Mara Sedini conversó con Felipe Kast sobre sus 69 días como vocera, su salida de La Moneda y si volvería al Gobierno.

Mara Sedini durante su entrevista con Felipe Kast en el episodio 46 de Felipe Podkast

Mara Sedini volvió a hablar de su breve paso por La Moneda. La exministra vocera de Gobierno fue la invitada del episodio 46 de Felipe Podkast, el espacio del exsenador Felipe Kast, donde hizo una autocrítica de sus 69 días en el cargo, explicó por qué decidió cerrar ese capítulo y respondió si estaría dispuesta a volver al Ejecutivo.

La periodista duró poco más de dos meses en la Secretaría General de Gobierno: salió el 19 de mayo pasado, en el cambio de gabinete más temprano desde el retorno a la democracia, y hoy asegura que su principal deuda fue no haber sido ella misma.

“No tuve la fuerza para defender el estilo de vocería que yo quería”

Consultada por su mea culpa, Sedini fue directa: “Lo más importante es que no tuve la fuerza para defender el estilo de vocería que yo quería. Una vocería que fuera auténtica, distinta, rompedora”, que trajera “esa épica y mística” de las comunicaciones actuales a un Gobierno que venía con esa línea. “Ese fue mi estilo en campaña”, recordó.

“Yo entiendo que uno como ministro tiene que tener una cierta altura institucional, pero eso no quiere decir que no puedas tener un estilo propio, atractivo, muy de calle”, planteó.

Y fue más allá: “Podría haber construido una gran vocería si hubiera tenido más tiempo y hubiera, desde un principio, sido absolutamente auténtica en el cargo, porque además creo que para eso me eligieron ministra, para ser Mara Sedini”, sostuvo.

69 días en el cargo: por qué salió de La Moneda

Sedini llegó a la Segegob como una apuesta personal del Presidente José Antonio Kast, con quien trabajó desde la campaña. Pero su gestión acumuló traspiés: la publicación sobre un supuesto “Estado en quiebra” —que derivó en un requerimiento de Contraloría—, errores en cifras y declaraciones que debió aclarar, como cuando afirmó que Galvarino Apablaza estaba “condenado” por el asesinato de Jaime Guzmán.

A fines de abril ya era la ministra peor evaluada del gabinete, con un 24% de aprobación según la encuesta Plaza Pública de Cadem. El 19 de mayo, Kast oficializó su salida junto a la de la ministra de Seguridad, Trinidad Steinert, y la reemplazó con Claudio Alvarado, quien sumó la cartera a Interior como biministro. “Te ha tocado ser el rostro de decisiones impopulares”, le dijo el Mandatario al despedirla.

En julio, en su primera entrevista tras la salida, Sedini había sido mucho más dura: habló de “sabotaje desde el oficialismo”, dijo que “me sacrificaron” y relató que una de las personas más poderosas del Gobierno le exigió bajar el perfil —”este es el Gobierno de los fomes”, le dijeron— y que otro dirigente pidió, según su versión, que “le digan a esta niñita que no hable más”.

¿Volvería al Gobierno si el Presidente la llama?

En el podcast, el tono fue distinto. Sedini explicó que esas declaraciones fueron parte de un cierre: “Mi salida tuvo ciertas cosas que fueron bastante injustas… era algo que yo tenía que hacer, cerrar un capítulo para poder abrir otro”, señaló.

Ante la pregunta de Felipe Kast sobre qué haría si el Mandatario la contactara para colaborar nuevamente, respondió: “Si me llamara el Presidente iría a conversar con él y, como yo pueda colaborar al Gobierno, feliz, pero creo que mi lugar hoy día está aquí afuera”.

Y zanjó cualquier lectura de deslealtad: “El que yo haya salido del Gobierno o que haya tenido ciertas situaciones incómodas o molestas, no implica que este no siga siendo mi Gobierno. Este es mi Gobierno y yo quiero que le vaya bien, porque tiene las ideas correctas”, cerró.

Su vida fuera de la política: familia de acogida y reparos a la adopción

En la conversación, Sedini también abordó su faceta menos conocida: su experiencia como familia de acogida. Ahí hizo una precisión y una crítica al sistema.

“Siempre hay que entender que esto es transitorio: tú tienes a este niño de manera transitoria, esperando que haya una rehabilitación familiar de su núcleo”, explicó, y planteó reparos a los tiempos del sistema: “La ley de adopción cambió el año pasado, pero le quedan muchos desafíos por cumplir, porque hay mucho tiempo de espera. Hay niños que se pasan años en el sistema dando vuelta y eso cada vez genera más daño”.

Se refiere a la nueva Ley de Adopción (21.760), promulgada en julio de 2025 tras 12 años de tramitación, que modernizó el sistema y dio nuevas condiciones a las familias de acogida.

Sobre el costo personal de su paso por el poder, fue franca: “La política, como también otras industrias, te puede terminar volviendo loco. Si tú no tienes una familia que te contenga, unos amigos que sean tu cable a tierra, yo creo que terminas obsesionado”, reflexionó.