La sociedad detrás del popular diario gratuito acudió a tribunales: conoce el monto de sus pasivos y qué pasará con sus 71 trabajadores.
Publimetro S.A., la sociedad detrás del popular diario de distribución gratuita, solicitó su quiebra ante el 15° Juzgado Civil de Santiago, en un escrito presentado este lunes 14 de septiembre y patrocinado por el abogado Ramón Jara.
Según consignó Pulso, que accedió a la presentación, la empresa acusa una deuda total de $13.975.431.923, es decir, casi $14.000 millones de pesos.
El desglose de la millonaria deuda
De acuerdo con el escrito judicial, los pasivos de la sociedad se distribuyen así:
- Remuneraciones: $450.196.978 adeudados a trabajadores actuales y pasados. La empresa mantiene una dotación de 71 trabajadores.
- Obligaciones previsionales: $873.725.839.
- Proveedores: $559.748.425, entre bancos, compañías de seguros, servicios básicos, courier, autopistas y servicios profesionales.
- Empresas relacionadas: préstamos efectuados a lo largo de los años, que completan el grueso del pasivo.
En la presentación, la sociedad reconoce que “no cuenta con activos que permitan solventar su funcionamiento, toda vez que sólo cuenta con bienes muebles consistentes en los computadores y mobiliario de escritorio que utilizan sus trabajadores”.
26 años de historia en Chile
Publimetro comenzó a publicarse en Chile el 14 de enero de 2000, bajo el nombre Metro y gracias a un convenio que permitía su reparto gratuito en las estaciones del Metro de Santiago. Tras una demanda de la Asociación Nacional de la Prensa por competencia desleal, el diario debió cambiar de nombre: pasó a llamarse MTG y, desde el 22 de mayo de 2001, Publimetro.
El medio pertenece a Metro World News Group (ex Metro International), el holding sueco de diarios gratuitos con presencia en diez países de América Latina. En 2020, en plena pandemia, el sindicato de trabajadores denunció que el control de la compañía había pasado —en septiembre de 2019— a un grupo de inversionistas mexicanos cuya identidad no fue transparentada.
La crisis sanitaria ya había golpeado al diario: en mayo de 2020 suspendió su edición impresa, con decenas de despidos de por medio, y volvió al papel recién en agosto de ese año. Su plataforma digital se mantuvo activa durante todo el período.
¿Qué sigue ahora?
La solicitud se acoge a la Ley 20.720 de reorganización y liquidación de empresas. Corresponde ahora al tribunal evaluar la presentación y, de acogerla, declarar la quiebra y nombrar al veedor que administrará el proceso, el que debe publicarse en el Boletín Concursal del Poder Judicial.
Quedan dos preguntas abiertas: el futuro laboral de los 71 trabajadores —a quienes se les adeudan más de $1.300 millones entre sueldos y cotizaciones— y la continuidad de la edición digital del diario.

