Presunto asesino de Mariana Sepúlveda: Sale a la luz la macabra frase que repitió más de 20 veces en comisaría

Confesó haber matado a Mariana Sepúlveda tras 18 años, pero quedó libre por prescripción: la confesión y la apelación de Fiscalía

Confesión de Ghislain Quiroz por el crimen de Mariana Sepúlveda: confesó el homicidio tras 18 años pero quedó libre por prescripción

“Yo la asesiné”. Con esa frase, repetida más de veinte veces, Ghislain Jesús Quiroz Carrizo dejó atónitos a los funcionarios de la 5° Comisaría de Conchalí la noche del domingo 6 de septiembre. El hombre de 42 años se adjudicó la muerte de Mariana Sepúlveda León, la joven que desapareció sin rastro el 29 de agosto de 2008, cuando tenía 19 años y salía rumbo a su colegio. Días después de su confesión, un tribunal lo sobreseyó por prescripción del delito y ordenó su libertad; una decisión que la Fiscalía ya apeló ante la Corte de Apelaciones.

La noche de la confesión: “Yo la asesiné”

Fue una carabinera quien recibió a Quiroz aquella noche. En su testimonio, la funcionaria relató que el hombre llamó su atención porque se veía afectado. Cuando le preguntó qué necesitaba, él respondió: “Yo la asesiné”, y comenzó a llorar. La uniformada le sugirió pasar al baño y le pidió que sacara las manos de los bolsillos; fue entonces cuando notó que padecía alguna discapacidad: tenía una mano enrollada y serias dificultades para expresarse. Quiroz sufrió un accidente cerebrovascular en 2023 y desde entonces arrastra secuelas en su salud mental.

Tras pasar al baño, repitió: “Yo la asesiné hace 18”. Los Carabineros le solicitaron su RUT —que entregó con señas de sus manos— y el nombre de la víctima. Los funcionarios le entendieron “Mariela Sepúlveda León” y le mostraron una fotografía correspondiente a ese nombre; él dijo “ella no es”. Entonces le pidieron su dirección y la señaló en un mapa: “Ahí la maté”.

“Me mantenía en todo momento con la persona, quien no paraba de decir ‘yo la asesiné’, diciendo esto en más de veinte oportunidades”, relató la funcionaria. Tiempo después, los uniformados se percataron de que la víctima era Mariana y no Mariela. Le mostraron una fotografía antigua de prensa y él confirmó: “Sí, ella es”.

El relato del presunto homicidio

Más tarde, ante la presencia de su expareja y su hijo en la unidad policial, Quiroz se explayó. Según su declaración —que debe ser corroborada por la investigación—, aquella mañana de 2008 Mariana pasó por fuera de su casa en el pasaje Logroño y él la invitó a entrar a conversar. “La miro y me da la ira y la rabia porque yo sabía que ella con Ethien (su hermano) eran amantes. Yo la amaba mucho”, habría dicho.

El hombre relató que la llevó a la pieza y allí la asesinó, para luego enterrarla bajo su dormitorio, donde afirmó no haber vuelto a dormir porque la pieza estaba “maldita”. Años después, “a los cinco años”, dijo haber sacado los restos, depositarlos en una bolsa y entregarlos “al camión” de la basura.

Ante la pregunta de por qué confesaba ahora, su respuesta fue contundente: “Me voy a morir, todos nos vamos a morir, tengo mucha pena, quiero el perdón de la familia y sus amigos y hoy son dieciocho años”.

El vuelco judicial: formalizado y sobreseído en horas

El viernes 11 de septiembre, Ghislain Quiroz fue formalizado por los delitos de homicidio calificado, inhumación ilegal y exhumación ilegal. Atendiendo que su defensa alega una capacidad cognitiva reducida, el tribunal decretó en un primer momento su internación provisoria en un módulo especial de salud dispuesto por Gendarmería, y fijó una audiencia extraordinaria para el 15 de octubre para debatir la eventual prescripción.

Sin embargo, horas después y fuera de estrado, el juzgado revocó la medida y decretó el sobreseimiento total y definitivo de la causa, ordenando su libertad inmediata. El antecedente que lo cambió todo: un informe de la PDI que certificó que el imputado no registró salidas del país en los últimos 18 años.

La prescripción de la acción penal en Chile se rige por la gravedad de la pena del delito. La legislación contempla que el plazo se interrumpe y se duplica cuando el investigado abandona el territorio nacional; como Quiroz permaneció siempre en Chile, ese mecanismo nunca se activó y el plazo para perseguir los hechos quedó vencido.

La Fiscalía apela: “Esos antecedentes debían discutirse en audiencia”

El Ministerio Público no se quedó de brazos cruzados. Este 16 de septiembre, la Fiscalía Metropolitana Centro Norte presentó un recurso ante la Corte de Apelaciones de Santiago para revertir el sobreseimiento, cuestionando que el tribunal resolviera de oficio, sin citar a los intervinientes, un tema que tenía audiencia fijada.

“Se había fijado audiencia para el 15 de octubre. Es cierto, llegó un nuevo antecedente, pero nos parece que esos antecedentes debían discutirse en audiencia”, señaló el fiscal Marcelo Cabrera, a cargo del caso.

El argumento central de Fiscalía y de la parte querellante: la eventual exhumación de los restos en 2013 —un acto delictivo distinto y posterior al homicidio— podría entregar otra perspectiva sobre si los delitos efectivamente prescribieron, punto que esperaban debatir en la instancia suspendida.

La familia: entre la consternación y la incredulidad

Para la familia de Mariana, el golpe fue doble: la confesión tras 18 años de búsqueda y la libertad del presunto responsable apenas días después. “Recibimos la noticia en la tarde de que este hombre iba a salir. Estamos totalmente consternados. Es terrible”, sostuvo su madre, Marta León.

La madre rechazó además uno de los ejes del relato de Quiroz: la supuesta relación sentimental con su hija. “Para mí eso es una mentira… Mariana era de liceo a la casa, de la casa al liceo. Si hubiera una relación como él dice, yo lo desmiento totalmente”, afirmó, y confesó que le cuesta creer que el hombre —vecino del mismo pasaje, cuya hermana era amiga de la joven— haya actuado solo.

El caso había vuelto a la agenda pública en los últimos años por las críticas de la propia familia a la investigación original: en 2024, Marta León denunció que la reconstitución de escena se realizó más de una década después de la desaparición —“eso se hace el primer día… para mí fue un show”, planteó— y que nadie revisó la casa del vecino donde, según la confesión, estuvieron los restos de su hija “a solo metros” durante años.

¿Qué viene ahora?

La investigación no termina con el sobreseimiento: el Laboratorio de Criminalística (Labocar) realizó peritajes y excavaciones en la vivienda del pasaje Logroño, donde se hallaron herramientas como una pala y una picota, además de una pequeña muestra ósea cuyo origen aún se desconoce. El fiscal Cabrera aseguró que cuentan con “información fundada” para corroborar la declaración del imputado, y la familia impulsa además cambios legales para evitar que casos como este queden en la impunidad por el paso del tiempo.

El recurso de la Fiscalía quedará en manos de la Corte de Apelaciones de Santiago, cuyo fallo definirá si el debate sobre la prescripción se reabre o si la causa contra Ghislain Quiroz queda cerrada de manera definitiva.

Los hechos narrados corresponden a la declaración del imputado y aún se encuentran bajo verificación. Ghislain Quiroz es presunto inocente mientras no exista sentencia condenatoria en su contra que pase a ser ejecutoriada; el sobreseimiento por prescripción no constituye reconocimiento de los hechos.