“Argentina va por la…”: exministro lanza advertencia y pone el foco en una zona estratégica de Chile

El exministro de Defensa José Antonio Gómez alertó por la retórica territorial argentina y respaldó el aumento del presupuesto militar de Chile.

El exministro José Antonio Gómez en una intervención pública, en alusión a sus declaraciones en Radio Usach donde advirtió sobre las pretensiones territoriales de Argentina hacia la Antártica y el Estrecho de Magallanes, respaldando el fortalecimiento militar disuasivo chileno en la zona sur mientras criticó la adhesión del país al pacto de seguridad estadounidense.

El exministro de Defensa y Justicia José Antonio Gómez lanzó una advertencia directa sobre la estrategia austral de Argentina. Lo hizo en el programa Línea Uno de Radio Usach, en medio del debate por el aumento del presupuesto militar chileno.

Gómez respaldó la decisión del Ejecutivo de blindar a las Fuerzas Armadas ante los recortes fiscales. Su argumento apuntó a la retórica territorial del país vecino.

La advertencia de José Antonio Gómez por la Antártica

“Argentina va por la Antártica”, sentenció el exsecretario de Estado. Y explicó el motivo de su alerta con palabras duras.

“Últimamente han existido declaraciones bastante duras de parte de Argentina, señalando que son biooceánicos y que el Estrecho de Magallanes es una zona compartida donde tienen derechos de propiedad”, advirtió.

Para Gómez, la clave no está solo en la coyuntura. El verdadero escenario será la próxima década, cuando se intensifique la disputa internacional por los recursos antárticos.

Disuasión, no guerra

El exministro fue claro en descartar un conflicto bélico. Pero insistió en que Chile necesita mantener una posición militar fuerte.

“No creo y espero que nunca lleguemos a un proceso de guerra con Argentina. Pero la posición fuerte de Chile desde la perspectiva militar es vital”, señaló. Agregó que en la zona austral “existe tranquilidad porque hay un poder disuasivo importante”.

Los antecedentes que respaldan la alerta

Las palabras de Gómez no surgen en el vacío. A comienzos de septiembre, el canciller argentino Pablo Quirno declaró al canal A24 que su país es “bicontinental, bioceánico”. Y planteó fortalecer la presencia argentina en el Atlántico Sur como “el camino a la Antártida”.

Los dichos cayeron horas después de la reunión entre los presidentes José Antonio Kast y Javier Milei en La Moneda. En esa cita, ambos gobiernos reafirmaron que el régimen del Estrecho de Magallanes se rige por el Tratado de Límites de 1881 y el Tratado de Paz y Amistad de 1984, plenamente vigentes y definitivos.

Tras la controversia, Quirno aclaró sus dichos en su cuenta de X. Sostuvo que se refería a la proyección hacia el Atlántico Sur y la Antártida, y prometió “honrar la palabra empeñada y cumplir plenamente los tratados”.

Un concepto con historia

El “principio bioceánico” no es nuevo. El Protocolo de 1893, complementario al Tratado de 1881, establece que Chile no puede pretender puntos hacia el Atlántico y Argentina no puede hacerlo hacia el Pacífico.

Además, la idea de una “administración conjunta” del estrecho figura desde años en documentos de Defensa argentinos. En 2021 el gobierno chileno de entonces ya la rechazó por inviable jurídica y políticamente.

Reacciones políticas en Chile

Los dichos de Quirno generaron críticas transversales. El diputado republicano Alejandro Riquelme acusó que algunas autoridades argentinas “borran con el codo lo que su propio país firmó con la mano”.

El exministro de Defensa Francisco Vidal fue más allá. Sostuvo que calificar a Argentina como “bioceánica” rompe los tratados de 1881 y 1984, en especial junto al anuncio de una mayor presencia naval en Tierra del Fuego.

El otro frente de José Antonio Gómez: el “Escudo de las Américas”

En la misma entrevista, José Antonio Gómez apuntó a un segundo frente. Cuestionó con dureza la adhesión de Chile al “Escudo de las Américas”, el pacto de seguridad liderado por Donald Trump, cuya declaración conjunta publicó la Embajada de Estados Unidos.

“Es sumamente grave, porque al final lo que está haciendo Chile es alinearse políticamente con una decisión de Estados Unidos”, sentenció. Advirtió que el país asume un rol de “patio trasero” y de mero “proveedor de litio y tierras raras”.

Así, el exministro dibujó una paradoja: exige soberanía militar en el sur frente a Argentina, pero critica que Chile ceda autonomía diplomática ante Washington.

El plan de modernización militar

La advertencia llega cuando el Gobierno impulsa una modernización de las Fuerzas Armadas proyectada hacia 2027. El plan contempla reemplazar los veteranos aviones F-5, renovar helicópteros y potenciar unidades blindadas.

La inversión busca sostener el poder disuasivo justo cuando Argentina también anuncia su propio reequipamiento militar, incluida una Base Naval Integrada en Ushuaia.

Esta nota se actualizará cuando haya nuevas reacciones del Gobierno o de la cancillería argentina.