“Nunca me la habían hecho”: la potente pregunta de Mónica González que quebró a Neme y expuso un doloroso trauma oculto
José Antonio Neme se quebró al hablar de un doloroso capítulo de su vida que nunca había contado en televisión.
José Antonio Neme protagonizó una íntima conversación con Mónica González en el podcast Radar Ciper, donde abordó experiencias personales que, según reconoció, nunca había relatado públicamente. El animador de Mucho Gusto habló de discriminación, soledad y de las dificultades que enfrentó durante años para sentirse parte del mundo homosexual.
La pregunta de Mónica González que marcó a José Antonio Neme
Durante la entrevista emitida el 1 de julio, José Antonio Neme recordó sus primeros años en el periodismo y cómo la exposición pública se mezcló con vivencias dolorosas relacionadas con su orientación sexual.
El comunicador afirmó que, en el Chile de los años 90, prefería pasar inadvertido para evitar juicios o comentarios.
“Cuando uno es homosexual, en el Chile de los 90, un niño y adolescente, uno prefiere ser invisible”, reflexionó.
También se refirió a los episodios de discriminación que asegura haber vivido en distintos momentos de su carrera.
“esa risita, ese murmullo que me acompañó siempre”, señaló, para luego admitir: “yo creo que me dolió”.
Tras escuchar sus palabras, Mónica González le planteó una interrogante que removió profundamente al conductor: “¿Qué pasa con los homosexuales que te ven en el Chile de hoy?”.
La reacción de Neme fue inmediata.
“¡Ay, qué buena pregunta!”, respondió emocionado.
Luego destacó a la periodista y reveló que llevaba años esperando que alguien abordara ese tema.
“Sólo la Mónica puede hacer una tan buena pregunta, porque te voy a decir que he dado cientos de entrevista en mi carrera, y siempre esperé esta pregunta, y me emociona, porque no me la habían hecho jamás”, confesó.
José Antonio Neme y el dolor que arrastró durante años
Después de un silencio, el periodista profundizó en una experiencia que calificó como especialmente difícil dentro de su vida personal.
“A ver… creo que mi tránsito por el mundo homosexual ha sido incluso más difícil que haber salido del closet con los heterosexuales”, planteó.
José Antonio Neme explicó que sus primeros intentos por relacionarse con otras personas dentro de ese espacio estuvieron marcados por una sensación de rechazo y aislamiento.
“Los primeros años de tratar de hacer amigos —ni siquiera amantes— fueron un parto, fue un dolor muy profundo, fue como reconfirmar el aislamiento”, sinceró.
El animador sostuvo que esa etapa lo hizo sentirse aún más solo, aunque aclaró que no buscaba generalizar su experiencia.
“No quiero que se piense que estoy generalizando”, advirtió antes de agregar: “Pero yo llegué a un mundo homosexual, en esa época, muy hostil”.
“Me hicieron sentir aún más solo”
Neme reflexionó sobre los códigos que no logró comprender y sobre las expectativas que tenía al ingresar a ese entorno.
“a lo mejor llegué al lugar equivocado, a lo mejor no se dieron las cosas, yo no logré entender los códigos, no tenía experiencia, yo esperaba más de mí o yo más de ellos”, comentó.
Luego, entregó una de las frases más crudas de la conversación.
“No quiero sonar soberbio para nada, pero llegué a un lugar muy hostil, y los primeros años caminando solo en el mundo homosexual —de lo cual no he hablado nunca en mi vida, porque nunca nadie me lo había preguntado— gatillaron uno de los momentos más dolorosos de mi vida, sin duda, más que el colegio o la ausencia paterna, que son dolores que logré administrar”, recordó.
Además, explicó que esa sensación de exclusión también impactó sus relaciones afectivas.
“Pero esos primeros diez o quince años de transitar por el mundo homosexual, me hicieron sentir aún más solo, extraño y rechazado, y eso también salpica a tus relaciones de pareja, obviamente, que terminan siendo muy dolorosas y tortuosas”, agregó.
El lugar que ocupa José Antonio Neme hoy
Hacia el final de la conversación, José Antonio Neme aseguró que recién en los últimos años logró mirar estas experiencias con mayor distancia y menos dolor.
El periodista explicó que sentirse cómodo en lo profesional, económico y social le permitió resignificar parte de lo que había vivido.

“hace muy poco tiempo yo creo, un par de años, cuando ya al programa (Mucho gusto) le iba a bien, y yo ya estaba en una posición agradable o cómoda en la industria, que me da cierta tranquilidad económica, profesional y social, cuando logré hacer un periodismo muy mío —de calidad o no, pero es mi firma—, logré creo que resignarme y mirar con cierta distancia, y sin dolor, que un grupo de homosexuales no me quiera”, dijo.
Mónica González reaccionó con sorpresa: “Es muy duro lo que estás diciendo”.
Neme respondió con honestidad: “O sea, logré decir ‘ya, ellos no me quieren, no les atraigo, no les interesa cómo yo pienso, no les soy atractivo ni sexy, y está bien’”.
Finalmente, el comunicador sostuvo que ha aprendido a procesar sus emociones de otra manera, sin sentirse cómodo con la exposición del sufrimiento.
“He aprendido a autocontenerme con el tiempo”, afirmó.
También añadió: “me di cuenta que visibilizar el sufrimiento no es tan bueno” y “que los demás tienes sus dolores y no están obligados a escuchar el tuyo”.
Sobre la idea de asumir un rol de víctima, José Antonio Neme fue categórico: “Es que me carga”.
Y cerró señalando: “Pero además de que lo detesto desde mi conformación personal, tampoco creo que sea un camino que te lleve a la solución de nada”.