“Se me secó el alma”: La brutal e impactante confesión de Gabriel Cañas sobre el desconocido motivo que lo alejó de las teleseries
Gabriel Cañas reveló la crisis que enfrentó tras grabar tres teleseries consecutivas. ¿Qué lo obligó a detenerse?
Gabriel Cañas abrió su intimidad y explicó por qué decidió tomar distancia de las teleseries después de varios años de intensa actividad televisiva, periodo que culminó con su exigente interpretación de José Luis Echeñique en el remake de El señor de la querencia.
Gabriel Cañas reconoció que perdió el sentido de su oficio
El actor abordó su presente profesional en una entrevista con Marcelo Comparini para el programa Only Comparini, de 13C, donde también habló del musical Secretos de oficina, uno de los proyectos que actualmente concentra su atención.
Durante la conversación recordó que encarnar al violento protagonista de El señor de la querencia fue un desafío especialmente complejo.
“Fue súper difícil y me costó harto”, señaló al referirse al proceso de construir a José Luis Echeñique, personaje marcado por la crueldad y el abuso.
El papel llegó después de una extensa etapa de trabajo en televisión. Antes de aquella producción, Gabriel Cañas había formado parte de La ley de Baltazar y Generación 98, completando tres teleseries consecutivas.
La pregunta que llevó al actor a sincerarse
Comparini le consultó directamente por su alejamiento de la pantalla y por las declaraciones en las que había planteado que comenzó a perderle el sentido a la televisión.
“Con la telesevisión, por ahí leí algo tuyo, diciendo que estabas como alejado, que le habías perdido el sentido, y estabas elucubrando para dónde iba la televisión”, comentó el conductor.
“Ya sé quién te dijo eso”, reaccionó Cañas antes de explicar las razones que lo llevaron a poner una pausa en su carrera televisiva.
El intérprete aclaró que no se trató de un rechazo definitivo a las teleseries, sino de una necesidad personal luego de años aceptando distintos desafíos sin detenerse a evaluar el desgaste acumulado.
La crisis que alejó a Gabriel Cañas de las teleseries
Al repasar su último año sin melodramas, Gabriel Cañas reconoció que terminó desconectándose emocionalmente de aquello que originalmente lo impulsaba a actuar.
“Terminé El señor de la querencia después de tres teleseries seguidas, y de mucho trabajo, y lo que me pasó, que es algo que le pasa a toda la gente en todos sus trabajos: me enajené de mi propio oficio”, confesó.
Según relató, la presión por responder a cada oportunidad laboral terminó desplazando el disfrute y la motivación artística.
“Fue tanto el querer solucionar, el querer no perder la oportunidad, que perdí el placer de conectarme con por qué y para qué lo hago”, agregó.
La pausa comenzó cuando dejó de sentir entusiasmo al recibir un nuevo personaje y perdió la posibilidad de construir una reflexión personal a partir de cada historia.
“Y llegué a un momento en que se me apagó la llamita”, reconoció en la entrevista difundida por 13C.
La exigencia de la televisión le generó rechazo
Gabriel Cañas explicó que la rapidez de las producciones y la presión por cumplir con altos niveles de eficiencia terminaron provocándole una sensación de resistencia.
“Y obviamente en los lugares donde hay mucha exigencia y eficiencia por la velocidad o la forma de producción, me generaron como un rechazo, más que con lo que son, sino por protegerme a mí”, afirmó.
El actor precisó que necesitaba resguardar su creatividad y recuperar el vínculo con su propio deseo, más que alejarse por completo del formato televisivo.
Su reflexión también apuntó a la responsabilidad que siente al construir personajes capaces de abrir conversaciones sobre asuntos sociales, prejuicios o conflictos humanos.
“Se me había secado el alma”: la confesión más impactante
La crisis ya había sido abordada por Gabriel Cañas en junio de 2025, cuando conversó con The Clinic sobre las consecuencias físicas y emocionales que experimentó tras finalizar El señor de la querencia.
“Después de terminar El Señor de la Querencia, quedé enajenado, sintiéndome realmente como que se me había secado el alma, que no tenía creatividad, que no sabía por qué estaba haciendo todas las cosas que hacía”, relató en esa oportunidad.
“Y entré como en una crisis”, añadió.
El intérprete también reconoció que quedó con la voz dañada, el cuerpo agotado y sin ánimo creativo, señales que lo llevaron a entender que necesitaba detener el vertiginoso ritmo que había mantenido durante años.
El viaje que lo ayudó a recuperar la motivación
Durante 2025, el actor concentró sus energías en Bonobo, su compañía teatral, espacio que describió como una fuente de entusiasmo y conexión artística.
Además, viajó hasta el lago Titicaca junto al director teatral Elías Cohen para desarrollar un proceso de investigación y reencontrarse con su cuerpo, su voz y la esencia de su profesión.
Ese periodo le permitió tomar distancia de las exigencias televisivas y priorizar proyectos capaces de devolverle la motivación que sentía perdida.
Aunque Gabriel Cañas no cerró definitivamente la puerta a las teleseries, su regreso dependerá de encontrar una historia que vuelva a encender aquella “llamita” que se apagó tras años de trabajo ininterrumpido.
