El testimonio que hundió a la ‘Quintrala de Magallanes’: Destapan su orden más cruel al sicario
Nuevos testimonios sobre La Quintrala de Magallanes revelaron detalles estremecedores del crimen que impactó a Chile.
El caso de La Quintrala de Magallanes volvió a instalarse con fuerza en la opinión pública luego de que nuevos testimonios judiciales revelaran detalles estremecedores sobre el crimen que conmocionó a Chile en 2012. La historia reapareció tras conocerse que la Corte de Punta Arenas ordenó al fisco pagar más de 200 millones de pesos a Irma Mabel Ovalle Oyarzún, condenada por encargar el asesinato de su esposo.
El crimen ocurrió en Punta Arenas y tuvo como víctima a Didier Mansilla, esposo de Irma Ovalle, quien posteriormente fue condenada a 20 años de cárcel por parricidio.
Según estableció la investigación, entre junio y julio de 2012 la mujer coordinó el homicidio junto a Sergio Escalona Chiguay, trabajador de supermercado y cercano a ella.
El asesinato que impactó al país
La investigación acreditó que el 29 de julio de 2012 Escalona citó a Mansilla bajo engaños en la población Fitz Roy y posteriormente lo asesinó con múltiples heridas cortopunzantes en el cuello.
El objetivo, según concluyó Fiscalía, era cobrar millonarios seguros de vida asociados a la víctima, incluido uno perteneciente a Capredena.
Los testimonios que revelaron cómo se planificó el crimen
En un reciente reportaje publicado por BioBioChile se dieron a conocer nuevas declaraciones judiciales que reconstruyen la preparación del homicidio y las confesiones entregadas por el propio sicario.
La investigación logró avanzar luego de que Sergio Escalona acudiera voluntariamente a la policía dos meses después del asesinato para reconocer su participación.
En su declaración aseguró que aceptó el crimen debido a la oferta económica que recibió.
“En junio me preguntó cuánto cobraba por matar a su marido. Pensé que era broma. Días después insistió y me ofreció dinero que me podía ayudar en mi situación económica”, declaró.
El hombre también afirmó que Irma Ovalle le habló de supuestos maltratos físicos, psicológicos e infidelidades sufridas durante el matrimonio, situación que terminó influyendo en su decisión.
El falso perfil que utilizaron para engañar a Didier Mansilla
Los antecedentes revelaron además que ambos compartían labores en el mismo supermercado y mantenían una relación cercana antes del crimen.
Según la investigación, Ovalle le comentó a Escalona que a su esposo le gustaba conversar por Facebook. A partir de eso, el sicario creó un perfil falso utilizando la identidad de una mujer ficticia llamada “la negrita paraguaya”.
Didier Mansilla cayó en la trampa y comenzó a interactuar con la cuenta.
Inicialmente, Escalona aseguró que había citado a la víctima en el Parque María Behety con la intención de asesinarlo, aunque finalmente desistió.
Sin embargo, afirmó que Irma Ovalle insistió posteriormente y aumentó la oferta económica.
“Me ofreció más plata. Sueldo de por vida”, sostuvo.
La confesión más brutal del sicario
Con el nuevo acuerdo, Escalona volvió a citar a Didier Mansilla el 29 de julio de 2012 en la población Fitz Roy, haciéndose pasar por un supuesto conocido de la mujer ficticia creada en redes sociales.
Tras concretar el asesinato, el hombre aseguró que Irma Ovalle prometió pagarle cuando terminara la investigación y pudieran cobrar los seguros de vida.
“Primero fue un millón de pesos, después cinco e incluso llegaron a ser veinte. Una vez que se liberaran los seguros de vida, él tendría su parte”, señalan los antecedentes judiciales.
Sin embargo, el dinero nunca llegó.
Luego vino una de las declaraciones más impactantes del caso.
“Irma me dijo que estaba arrepentida, pero antes me pidió que al momento de matarlo lo hiciera sufrir”, confesó el sicario.
La versión que hasta hoy sostiene Irma Ovalle
La defensa de Irma Mabel Ovalle Oyarzún mantiene una postura completamente distinta y asegura que fue Sergio Escalona quien insistió con la idea del homicidio.
De acuerdo con los antecedentes incorporados en el juicio, el día del crimen la mujer se encontraba almorzando con una amiga, situación que posteriormente fue considerada por el tribunal como parte de una coartada previamente preparada.
Además, familiares y cercanos de Didier Mansilla declararon que la reacción de Ovalle tras conocer la muerte les pareció extrañamente fría.
“A alguien le tenía que tocar mantener la cordura en la familia”, habría explicado ella a personas cercanas.
Uno de los hermanos de la víctima entregó otro testimonio que marcó la investigación.
“En el funeral, Irma salía a fumar y a tomar café. Tuve sospechas porque ella no estaba sufriendo”, declaró.
Otra familiar añadió: “Irma esquivaba responder. Nunca vimos peleas o violencia, pero era una mujer muy celosa”.
Finalmente, el Ministerio Público logró acreditar que ambos involucrados “coordinaron, planificaron y acordaron dar muerte a Didier Mansilla”.
Por ello, tanto Irma Ovalle como Sergio Escalona fueron condenados a 20 años de prisión.