El Caso Isidora sumó un antecedente que marcó la decisión judicial contra el padre de la menor.
El Caso Isidora dio un nuevo y dramático vuelco judicial luego de que la justicia decretara prisión preventiva para Jorge Constanzo, padre de la niña de dos años que murió tras caer desde el piso 11 de un edificio en Las Condes. La determinación se produjo tras la presentación de nuevos antecedentes por parte de la Fiscalía Metropolitana Oriente.
Fiscalía endureció la acusación contra el padre
Durante la audiencia realizada este miércoles, el Ministerio Público insistió en que el imputado conocía plenamente el riesgo al que estaba expuesta la menor dentro del departamento.
El persecutor Jorge Reyes Henríquez sostuvo que Jorge Constanzo, debido a su profesión de arquitecto y a residir en altura, entendía perfectamente el peligro que implicaba mantener ventanas sin sistemas de protección.
Según los antecedentes expuestos por la Fiscalía Metropolitana Oriente, la niña se encontraba en una habitación sin mallas de seguridad y con una ventana de fácil apertura.
En ese contexto, el fiscal sostuvo: “El propio imputado generó una situación de riesgo luego de llevar a una menor a un piso 11, en una pieza sin malla metálica y que era de fácil apertura”, según declaraciones recogidas por BioBioChile.
El antecedente de los “40 minutos” que marcó la audiencia
Uno de los elementos que más impactó durante la revisión del caso estuvo relacionado con la reacción posterior a la caída de la menor.
La Fiscalía aseguró que Jorge Constanzo había consumido alcohol durante una celebración que se extendió hasta cerca de las cinco de la madrugada y que posteriormente siguió bebiendo antes de quedarse dormido.
De acuerdo con el relato presentado en la audiencia, el imputado habría permanecido en una “siesta profunda” mientras ocurría la tragedia.
Vecinos intentaron alertarlo sin éxito
Otro de los antecedentes expuestos apuntó a que el padre no escuchó los gritos de auxilio ni las advertencias realizadas por vecinos tras la caída de la niña.
Incluso, el Ministerio Público afirmó que fue necesaria la intervención de Carabineros para despertarlo.
Según lo informado en la audiencia, aquello habría ocurrido cerca de 40 minutos después del accidente, situación que la Fiscalía consideró clave para sustentar la gravedad de los hechos investigados.
La supuesta advertencia sobre las mallas de protección
Dentro de los argumentos presentados por la Fiscalía Metropolitana Oriente también se abordó una conversación previa entre el imputado y la madre de la menor.
El ente persecutor aseguró que Jorge Constanzo le habría indicado que el departamento sí contaba con mallas de seguridad instaladas, algo que finalmente no existía en el inmueble.
Para la Fiscalía, este antecedente demostraría que el imputado tenía conciencia del riesgo presente en la vivienda.
Defensa insistió en que se trató de un accidente
En las audiencias iniciales, la defensa del imputado había intentado descartar la existencia de dolo eventual y evitar la prisión preventiva.
La jueza Andrea Osorio había señalado anteriormente que el hecho correspondía a una “imprudencia temeraria”, descartando inicialmente una conducta dolosa.
Además, la defensa sostuvo que la legislación chilena no obliga a instalar mallas de protección en departamentos y calificó lo ocurrido como un “lamentable accidente que le ocurrió a un padre querendón”.
Sin embargo, tras analizar los nuevos antecedentes incorporados por la Fiscalía Metropolitana Oriente, el tribunal resolvió modificar la cautelar y ordenar la prisión preventiva de Jorge Constanzo mientras continúa la investigación del Caso Isidora.

