Conmoción en caso Mariana Sepúlveda: revelan peritaje a resto óseo y la investigación queda en shock

El peritaje a la osamenta hallada en la casa del vecino que confesó el crimen de Mariana Sepúlveda dio un resultado inesperado. Hoy es formalizado.

El peritaje de Labocar descartó que la pieza ósea hallada bajo la cama del vecino que confesó el crimen de Mariana Sepúlveda sea humana; este viernes es formalizado.

El caso de Mariana Sepúlveda, la joven de 19 años desaparecida en Conchalí hace 18 años, vive su jornada decisiva: este viernes será formalizado Ghislain Jesús Quiroz Carrizo, el vecino que confesó el crimen, en medio de un misterio que creció con el resultado de un peritaje clave: la pieza ósea hallada bajo su cama no corresponde a restos humanos.

La confesión, por sí sola, no basta para establecer la autoría: la Fiscalía Centro Norte deberá contrastarla con evidencia independiente, mientras el paradero del cuerpo de Mariana sigue siendo desconocido.

El peritaje que complica la confesión: la osamenta era de un animal

Según antecedentes conocidos por Mega Investiga, los análisis del Laboratorio de Criminalística de Carabineros (Labocar) determinaron que el fragmento óseo encontrado enterrado bajo la cama del imputado —en la vivienda del pasaje Logroño donde él dijo haber sepultado a la joven— corresponde a una pieza de origen animal.

El resultado es un golpe para la corroboración del relato: era el hallazgo más esperado de las excavaciones que equipos del OS-9 realizaron durante más de 24 horas en el inmueble, y no permite respaldar la versión entregada por Quiroz Carrizo.

La confesión tras 18 años: culpa, enfermedad y un cuerpo eliminado en 2013

El domingo 6 de septiembre, el sujeto de 42 años se presentó voluntariamente en la Quinta Comisaría de Conchalí y se atribuyó la muerte de Mariana. Vivía a solo tres casas de la familia Sepúlveda y nunca había sido considerado sospechoso.

Según su declaración, interceptó a la joven el 29 de agosto de 2008, la hizo ingresar a su domicilio y tras una discusión le quitó la vida, enterrando el cuerpo bajo una habitación. Cinco años después, en 2013, aseguró haber exhumado los restos y deshecho de ellos junto con la basura. Hoy dice que confesó por un sentimiento de culpa y porque, aquejado de problemas de salud, no quería morir sin contar lo ocurrido.

El fiscal Marcelo Cabrera ha sido claro: la confesión es un antecedente que debe ser verificado con prueba material y científica, según el estándar del Ministerio Público. Este viernes el imputado escuchará los cargos y la Fiscalía solicitará prisión preventiva, como adelantó la abogada de la familia, Fabiola Aliante.

La madre de Mariana no le cree: “Si es culpable, hay más personas detrás”

La familia recibe la confesión con escepticismo. “Me cuesta creer que él haya sido él, porque yo lo conocí. Jamás hubiera sospechado de él. Uno veía una persona con familia, con hijos, con pareja”, dijo Marta León, madre de Mariana, en Contigo en la mañana.

La mujer descartó de plano la versión de una relación sentimental entre su hija y el confeso: “Lo descarto totalmente. Para mí es una mentira. Yo conozco a Mariana”. Y ante la versión de que la joven fue a la casa “a terminar con él”, replicó: “No creo. Nosotros ese día salimos detrás de Mariana, fue en cuestión de minutos. Lo que él dice es algo aprendido, porque eso de que Mariana se iba a encontrar con una amiga en un paradero es lo que se dijo siempre: es información que él la tiene“.

Su duda mayor es de fondo: “Si es que Mariana está ahí, espero que esté completa. Siento que si algo pasó y esta persona es culpable, hay más personas detrás de todo esto. No creo que sea solamente una persona“, planteó.

Quién era Mariana: la presidenta de curso que nunca llegó al colegio

Mariana Loreto Sepúlveda León cursaba cuarto medio en el Colegio Pitágoras de Independencia y había sido elegida por segundo año consecutivo presidenta del centro de alumnos. Aquel viernes de agosto de 2008 salió con su uniforme y su mochila para encontrarse con una amiga camino a clases. Nunca llegó.

Su familia la buscó durante 18 años, denunciando abandono de las autoridades: recién en 2021, 13 años después, se hizo una reconstitución de escena en el pasaje Logroño. Su ficha siguió activa en el registro de personas extraviadas de la Policía de Investigaciones, mientras la investigación continuaba abierta en los tribunales, cuyo detalle puede consultarse en el Poder Judicial.