Se encienden las alarmas por el bolsillo chileno: estudio revela drástica caída en las compras de supermercados del país

El gasto en supermercados creció un 4,2% en 12 meses, casi igual a la inflación (4,1%), reflejando un estancamiento real del consumo en las familias chilenas.

Clientes realizando compras en un pasillo ante el estancamiento real del gasto en supermercados en Chile por la inflación

El presupuesto de los hogares chilenos atraviesa un complejo escenario marcado por el encarecimiento de la canasta básica y la estrechez del mercado laboral. En medio del encarecimiento sostenido de los víveres, la variación inflacionaria y una tasa de desocupación que se empinó hasta el 9,6%, el gasto en supermercados evidencia claras señales de estancamiento en el país.

Los últimos reportes de consumo masivo reflejan que, pese a que los compradores deben desembolsar sumas mayores en las cajas registradoras, dicho esfuerzo financiero no se traduce en una mayor cantidad de artículos dentro del carro de compras.

Las cifras del gasto en supermercados y el impacto de la inflación

De acuerdo con un informe elaborado por la consultora Kobai Consumer Insight y dado a conocer por Diario Financiero, durante el período de 12 meses concluido en agosto el gasto en supermercados anotó un incremento nominal del 4,2%. Sin embargo, dado que el guarismo resulta casi idéntico a la inflación acumulada del 4,1%, la expansión real del consumo en las salas de venta es prácticamente nula.

El documento también da cuenta de un evidente freno en el dinamismo comercial frente al ejercicio previo, etapa en la que la facturación del rubro supermercadista avanzaba a una tasa anual del 5,7%.

A este enfriamiento se suma la presión directa que ejerce el valor de la comida sobre las finanzas domésticas: el ítem de alimentos acumuló un incremento anual del 4,3%, superando la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) general que monitorea mensualmente el Instituto Nacional de Estadísticas (INE).

El cambio de hábitos en las familias para enfrentar el costo de la vida

Frente a la pérdida de poder adquisitivo y la desaceleración económica, los consumidores han modificado de forma activa su comportamiento al momento de abastecer sus despensas.

Según detalla el análisis de mercado, los hogares chilenos hoy priorizan la búsqueda constante de promociones y ofertas, dedican más tiempo a comparar valores entre distintos establecimientos, optan por marcas o alternativas de menor precio y recortan el volumen de sus compras habituales para cuadrar el presupuesto de fin de mes.

Las claves económicas detrás del freno en el consumo masivo

El estancamiento real que exhibe el gasto en supermercados combina factores inflacionarios y laborales que siguen de cerca entidades como el Banco Central de Chile y el Servicio Nacional del Consumidor (Sernac). El fenómeno actual se explica en tres ejes principales:

  • Efecto precio por sobre volumen: La paridad entre el alza del gasto (4,2%) y la inflación (4,1%) demuestra que la facturación del sector se sostiene únicamente por el reajuste de precios y no por un mayor flujo de unidades vendidas.
  • Golpe directo a la canasta esencial: Al subir los alimentos un 4,3% —por encima del promedio del IPC—, el impacto recae con mayor fuerza en los quintiles de menores ingresos, que destinan una proporción más alta de su sueldo a comer.
  • Deterioro del empleo como freno: Una tasa de desocupación en torno al 9,6% reduce la masa salarial disponible en los hogares, obligando a sustituir primeras marcas por marcas propias o formatos más económicos.

De esta manera, la radiografía del retail alimentario instala una señal de alerta sobre la capacidad de recuperación del comercio minorista en el último trimestre del año. Con los presupuestos familiares llevados al límite por el valor de los alimentos, la evolución del gasto en supermercados dependerá directamente de la moderación inflacionaria y de la reactivación del empleo en los próximos meses.